

Ahora que todo el mundo está volviendo al trabajo tras las vacaciones mi bandeja de entrada del mail ha vuelto a estar completa, pero esta semana un mail se ha llevado el premio. Uno de mi tía Pitu con varias fotos como las de arriba adjuntas para que no me olvide de su comida. Y no lo hago, lo juro.
Aquí no se come como en España, y los méxicanos dirán que no se come como en México y los chinos que el arroz de aquí está soso; cada uno con lo suyo. Pero aunque tampoco me alimento de los clásicos hamburguesas, mantequilla de cachuete y ketchup (me sigue sin gustar), aquí la gente come muy diferente. Y están gordos porque comen, nada de metabolismo distinto.
Los americanos son los reyes de las salsas. Nada comen simplemente cocinado, todo lleva un acompañamiento. Salsas de tomate, picantes o sin picar, siropes de cualquier sabor, mantecas, pimientas, quesos en sus mil variedades, vinagres y derivados de aceite (el de oliva para ellos es el más raro...). De hecho en los restaurantes debajo de la comida suele haber una larga lista de salsas para elegir cuál quieres.
Tampoco saben beber agua o beben muy poca. Cocacola, Snapple, zumos desde naranja a uva pasando por mango y frutas tropicales, bebidas energéticas, cafés de litro y medio (el tamaño de un café pequeño en cualquier cafetería equivale a dos y medio de los cafés que tomamos en España), batidos, Sprite, té negro, rojo, azul, amarillo y verde...
Comen a todas horas. Tienen un horario distinto al nuestro. Desayunan, comen entre las 12 y la 1, cenan a las 6 y no saben lo que es una almuerzo a las 11 ni una merienda a las 6.30. Pero a pesar de eso y que en teoría se van más ligeritos a la cama, comen a todas horas. Por eso hay millones de cosas en bolsitas individuales: galletitas, barritas, granolas, fruta partida en vasos, frutos secos, patatas...
Además todo lo tienen a lo grande. En un súper normal hay yogures de litro, mantequillas de medio kilo, galones de helado, leche en garrafas, latas por docenas, espinacas tamaño familiar, patatas tamaño extra... Y entonces la pregunta es, ¿cómo es su Punto Cash? Pues aquí se llama Costco y yo estuve una vez hace un mes. Entonces ahí los huevos van de 24 en 24, las Nutellas de dos en dos, los zumos de 32 en 32, y un paquete de papel higiénico es como una casa de muñecas a tamaño natural, impresionante.
Y como con esto no es suficiente, no conocen el jamón serrano y comen proscuito, cocinan con aceite vegetal o mantequilla, nada de aceite de oliva, sus barras de pan duran 4 días blandas (pero en el plastiquito juran que es sin conservantes) y la panceta tiene aún más grasa y la convierten en bacon. Y aunque tener tienen de todo en el súper (aunque muy muy muy muy caro todo) no comen en casa apenas. Así que el McDonalds, Subway, Cosí, Chop't, Domino's Pizza, Potbelly y derivados de comida para llevar de todas la nacionalidad existentes hasta llegar a quinientos diferentes, están siempre llenos de gente.
Así que por todo esto hay muchos gordos y gordas, que no rellenitas o rellenitos. Aquí son gordos de verdad, de los que no pueden andar sin ayuda de un bastón o una motito, de los que ocupan dos asientos en el metro.
Y aunque coma mejor que ellos y la ensalada sea la base de mi alimentación ya me he echado p'al cuerpo algún que otro kilito que desaparecerá antes de volver a casa. Pero en cuanto vuelva los recuperaré, porque pienso estar todas las navidades comiendo pan, jamón, chorizo y bebiendo agua del grifo. Para los de Logroño, de la canilla.

