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viernes 26 de febrero de 2010

RIP



Hace dos semanas tras mi encierro invernal sin conexión a Internet estaba de mal humor. No podía hacer nada que no fuera escribir, ver películas o escuchar música. Bien, por ser mal agradecida y quejarme hasta la saciedad ahora no tengo eso tampoco. Mi HP comprado hace un anio exactamente ayer no quiso volver a encenderse.

Así que estoy sin internet, sin música, sin mi West Wing y sin nada. Como si me hubieran quitado un brazo.

Ayer fui a dejarlo en el hospital y previo pago de unos estupendos 300 pavos que algún día de estos devolveré a mis santos padres, sólo me queda rezar, y esperar. (Y espero que el resultado no sea tener que comprar otro porque entonces sí que tengo un problema... si queréis hacer vía Facebook una colecta para uno nuevo, será bienvenida...).

Perdón, Iba a contaros todo esto con gracia y salero y cagándome en todo pero es que realmente estoy jodida sin poder hacer nada!

ME CAGO EN LA TECNOLOGÍA!!!!!!!!!!!!!

lunes 22 de febrero de 2010

Por si no os habéis dado cuenta...



... es la última semana de febrero, lo que supone que llega marzo y el sol y la primavera con las flores. Se cambia la hora y los días con más largos. También que probablemente la mitad de vosotros haya dejado de ir al gimnasio (excluyo a mi hermana María que sigue yendo) y de lucir chándal nuevo que os trajeron los Reyes por los parques de la ciudad. Alguno habrá vuelto a fumar y/o abandonado la dieta (yo ya avisé que los propósitos de año nuevo nunca se cumplen...).

Además recuerdo que hace un mes en Haití hubo un terremoto y siguen sin tener casi de nada (que se nos olvida, a nosotros, y a la prensa), que hay paro para dar tomar y regalar en ese mi querido país llamado España, y que empieza la temporada de bodas y de despedidas de solter@s por la Laurel.

Ya huele a Semana Santa (aquí poco, la verdad) y se empezarán a sacar las terrazas. En dos hojas de calendario termina el curso, la carrera, el doctorando o el máster (cada uno que se meta en su grupo) y también que hace un año que me mudé a Washington DC (prfffffffffff).

Que se me pasa volando el tiempo, y para agobiarme yo sola lo comparto con vosotros vía blog y no me da tanto apuro.

Buen arranque de la última semana de febrero.

viernes 19 de febrero de 2010

Yo también soy Fcom

Hoy he echado de menos la Facultad. Me da igual los cuatro años de Periodismo o el año que estuve trabajando allí. Y todo por esto...



Y por cómo se hizo...



Mención de honor para Javier Abad, nuestro último bedel incorporado, y Patricia Diego y su ritmo.

¡Ah! también me he dado cuenta de que, como me ha dicho mi amigo Oier, ¡no conozco ni al caballo!

martes 16 de febrero de 2010

A contracorriente



No hay post explicando lo del temporal porque ya lo han sacado en la televisión de España y lo habéis podido ver, pero también me gustaría hablar con Lorenzo Milá a ver qué leches ha contado porque sí, ha nevado, pero lejos de la apocalipsis que me parece mi colega ha transmitido.

No hay mucho más que decir salvo que mucha nieve, mucho frío, mucha nieve otra vez y yo en casa sin internet y sin televisión (y gracias, que en Maryland estaban sin luz).

Así que he tenido casi doce días de medio encierro (porque la verdad es que he salido todos los días a hacer algo aunque fuera andando como un pato mareado) en los que me he dado cuenta de que, al menos yo, muchas veces vamos un poco a contracorriente. Si no nieva, vaya mierda que no nieve; si nieva mucho, la puta madre cuanta nieve; si tengo mil cosas que hacer, cuando tendré un rato para estar en casa leyendo; si me tengo que quedar en casa porque hay tormenta de nieve, me aburro con tanto tiempo...

Pues eso, que en los últimos días me he leído tres libros, he visto casi la tercera temporada de West Wing (y he seguido con la piel de pollito cada vez que he escuchado la sintonía y he visto que me quiero dedicar a algo parecido a eso) y he comido como una vaca (chocolate, alfajores, té, pasta, pollo, pizza... hasta que se acabó todo) y no he bebido porque no tenía con qué acompañar mi Bombay (a palo seco me parecía ya de alcohólicos anónimos), ni Coca y no estaba la cosa como para salir a comprar.

Conclusiones y pensamientos tras días con tiempo para pensar, mirar por la ventana y aprender a saber, sin tocar, el estado de la nieve:

- No sé porqué en los últimos años no he leído más, si me encanta.
- Me gusta la nieve para dos-tres días, no más. Al cuarto la detesto.
- Una tormenta de nieve sin amigos es como un bocadillo de jamón sin Cocacola o vino, una mierda.
- Y si parte de tus amigos están en Cancún mientras tú te comes la tormenta aparece un sentimiento que creo que llaman odio.
- Tener unas botas de agua me ha salvado la vida.
- Tengo muchas cosas que aprender.
- Tengo que dejar de quejarme por todo, si nieva, nieva y me jodo. Cuando llueva pediré nieve.
- No soy tan torpe como pensaba. Solo he estado a punto de caerme tres veces en doce días. ¡Bien!
- No sé quién es el que decide qué el Gobierno se cierre semana y media. Pero no entiendo cómo se ha podido dar. Esto es USA, señores, gobiernan el mundo, no se puede cerrar el chiringuito así, como así, sin avisar (pero vemos que sí).
- Nadie ha echado la culpa del temporal ni de la mala limpieza de las calles a nadie. Si pasa esto en España Zapatero se puede ir yendo a vivir a Rusia.
- Tener amigos con internet y la bondad de compartirlo contigo no tiene precio.

Eso. Que ha estado bien pero ya, creo que es suficiente tanta mierda blanca que se va a ir de aquí en agosto.

lunes 15 de febrero de 2010

¡A la mierda San Valentín!




Mi amor por San Valentín ya quedó declarado el año pasado. Pero vivir uno en Estados Unidos, como tuve el placer de hacer ayer, hace que el odio aumente y deteste este día que no sé quién leches se inventó.

Aquí no solo las pastelerías y el Macy's se llena de corazoncitos. Aquí desde hace quince días el supermercado, las librerías, los restaurantes y las tiendas se llenaron de globos con forma de corazón, carteles con forma de corazón, velas con forma de... corazón, y hasta moldes para hacer galletas con forma de corazón... Entrañable.

Y además en los anuncios de la televisión (que aquí la ley de 12 minutos por hora no la conocen, un capítulo de 30 minutos tiene 4 cortes para publicidad) se llenaban de promociones de San Valentín, compre la joya del amor (y más hortera no podía ser como siempre se han caracterizado mis queridos gringos), reserve para cenar en la noche más tierna del año... blablablabla con forma de corazón.

Y ayer, que después de diez días viendo nieve, caminando como un pato, sin internet, sin salir mucho, queriéndome pegar un tiro y con un ligero mal humordepresión característico de diez días de inactividad y de esos días del mes en los que mejor no hablar con una chica, me dí cuenta de que odio profundamente el puñetero 14 de febrero y que lo único de que tenía ganas es de ir pinchando uno por uno cada uno de los globos con forma de corazón que veía. Y además ayer lo pasé sola. Y eso sí que ya no mola.

¿A quién hay que pedirle la erradicación del día de San Valentín?

lunes 8 de febrero de 2010

Farmacia de Guardia


Yo rondaba los 5 ó 6 años y no sé si científicamente es viable tener recuerdos de esa edad, pero yo hay uno que tengo grabado y no se me olvida.

Todos los jueves a las 21.30 (cuando el telediario duraba lo que tenía que durar, no como una película) empezaba Farmacia de Guardia. Y desde que sonoba el tin-tiritin-titirititinnnnnnnnnn hasta 30 minutos después (cuando las teleseries duraban lo que tenían que durar, media hora, no como una serie de anuncios) y aparecían los créditos del final con un fondo de estrellas amarillas, no me movía del sofá (y yo acto seguido me iba a la cama, cuando yo dormía lo que tenía que dormir, unas diez horas...).

Y así durante años.

Con mi madre y mis hermanas vimos a Guille, Piraña y Marmota (calavera, calavera, calavera.... bbrfffffrffff), aparecer a Fany, a Romerales confundirse con el sentido de la puerta y a Maria de la Encarnación decirle "para adentro Romerales", a Leocadio vender cupones, a Chencho salir con todas las auxiliares de la botica, a Catalina la vidente (con acento argetino pero era del mismisimo Logroño, -gracias por recordar Cris) leer el futuro en una bola de cristal a Begoña, a Mariquilla pesarse en la báscula que para ella siempre estaba rota, a Sandra como "chica" del club de alterne "La gata con botas", a Quique y a su novia María (Adanéz), a Eva venir de Canarias con su marido Marcelo que tocaba la guitarra, a Adolfo ligarse a cualquiera, a doña Rosa maltratar a su marido Ricardo, a doña Paquita con sus recetas del doctor, a Lourdes liarse con Carlos del profesor de su hijo...

Y todo en una farmacia en la que había productos de verdad, cremas Vichy en la estantería de la derecha, papillas Puleva al lado de la puerta, caramelos Ricola en el mostrador, un cartel más grande que yo de Vicks VapoRub en la pared... (y no era llamado product placement, ni distraía la atención del espectador de la trama). Y detrás de las cortinas granates había una botica con mil medicamentos, un mesa redonda con cuatro sillas, un sofá, una cocina, un baño, un teléfono viejo negro (más adelante se convirtió en un inalámbrico gigante blanco) al lado de un portarretratos con una foto de Adolfo, Guille y Quique abrazados, y un cuartito con una cama tirando a pequeña.

Mil y una situación, mil y un personajes que, hasta el más secundario, los tengo en mi memoria (primero porque tengo buena memoria, segundo porque cuando el bueno de mi padre puso Vía Digital en sus comienzos había un canal que los repetía y mi hermano y yo los volvimos a ver, de eso no hace más de diez años).

Y semana tras semana, año tras año, te reías, llorabas, tenías tus personajes favoritos, los que no lo eran tanto, iban abriendo cosas alrededor (La gata con botas, el bar donde trabaja Chencho, un McDonalds...), entraban y salían cientos de personas por esa puerta y sonaba el quitamiedos y, a la vez, millones de espectadores entraban cada jueves noche en la botica; a ver qué pasaba.

Millones, porque el último capitulo lo vieron 13.850.000 personas en sus casas solo superados en la historia de la televisión en España por la final de Operación Triunfo de 2002 (esto da una linda imagen de cómo somos en España...).

Y probablemente millones lo vuelvan a ver este miércoles en Antena 3.

Porque la Farmacia de Lourdes Cano vuelve a estar de guardia.

Y gracias a internet también volveré a entrar. Aunque sin mi madre y mis hermanas y con diecisiete años más.

miércoles 3 de febrero de 2010

Happy B-Day to me

Hace un tiempo descubrí que tengo un primo
en Alexandría, Arlington (Virginia) aquí por USA


Hoy cumplo dos años. Sí, dos años en los que he aguantado el buen, mal y regular humor de mi jefa. Días en los que he recibido visitas de Australia, de Washington DC, de Buenos Aires o, como la mayoría de ellas, del mismisimo Logroño (no sé muy bien qué líos se trae esta tía en tantos países...).

He estado días y días esperando a que alguien me cambiara y he estado cambiando incluso cuatro veces por semana. He tenido amigos que aún siguen siendo mis amigos, amigos que pasaron una vez y se fueron, y amigos que en teoría estaban pero hace mucho que no los veo (algunos se llaman anónimos, pero yo les quiero igual, aunque me gusta más los que me firman, para tenerlo en cuenta y saber). Pero todos se apellidan comments... serán familia.

He tenido días de súper alegría, me he cagado de risa y he llorado un montón. He vivido mudanzas, en diferentes países, incluso varios cambios de IP cuando mi jefa no me cambiaba en mi compu habitual. Hasta la vez aquella que me entró un virus, la buena de mi jefa me cuidó y desinfectó para que no pasara nada en mi contenido.

También he estado en un par de listas junto con eminencias del género, y yo sacaba pecho y no podía estar más orgulloso y desde hace meses intento comprender qué hago aquí y pará qué, pero como me divierto igual, aquí seguimos.

Así que aunque dos años son una eternidad espero estar muchos más junto a vosotros, hacer nuevos amigos, conservar los viejos y hacer todos los cambios y mejoras que ellos puedan aconsejarme. Porque sobre todo aquí estoy para que paséis un buen rato, y que os guste es lo que a mi jefa y a mí más nos puede gustar del mundo.

(Espero algún regalo-comments)