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martes 4 de octubre de 2011

La primavera...


No sé qué contaros, en realidad sí que sé pero es tan largo que Justo luego no me lee y prefiero mantener la clientela. Así sin comerlo ni beberlo llegó la primavera a Buenos Aires. Hoy justo no que hace un biruji importante (a ver cuántos habíais visto biruji escrito y no habéis dudado...). Pero con el sol en lo alto como que todo se ve de diferente color, o no, pero al menos está una de mejor humor.

No he empezado a usar el bidé, solo faltaba. Sí hemos empezado un poco de dieta para quitar al menos el primer piso de los rollitos que protegen mi abdomen. Así que básicamente mis mediodías están acompañados de mandarinas y/o bocadillos de jamón y queso de pan negro. Mira que tienen pepitas las mandarinas en Buenos Aires. Cada gajo (quién había visto escrito gajo, ¿cuántos?) tiene como 4 ó 5. Y yo que soy de comer ligero, por no decir a ritmo supersónico, me juego el gaznate (esta tampoco la escribís mucho...) cada mediodía.

Pero que te digan que estás un poco más flaca, en sentido español de España, a todo el mundo le gusta. Así que seguiré comiendo mandarinas con o sin pepitas, que una más o menos ahí dentro no creo que me creen una úlcera.

También son días de pensar mucho. En lo poco que queda para que lleguen las elecciones, motivo y razón por la que llegué aquí hace año y medio, para que llegue la Navidad y vuelva a casa y para ver qué leches hago con mi vida. Pero esto es un cantar demasiado largo como para compartirlo, os diré la resolución final cuando tome la decisión o cuando algún señor llame a mi puerta. Veremos, no tengo ni prisa ni miedo.

Y así después de escribir tres párrafos pienso, "Inés, esto no le interesa a nadie..." Pero la verdad que después de leer los 4 diarios españoles que leo, el Twitter y el Facebook de medio mundo, me he percatado que está el personal centrado en dos cosas: la boda de la Duquesa de Alba y la crisis que nunca termina y que según un sabio no ha tocado fondo ("Vamos a tener que comer mierda y lo peor es que no va a llegar para todos"). Con lo cual me hace pensar 1. Que esto no es nada raro, quizá al menos sonriáis un poco; 2. Madre mía como está el percal si doña Cayetana es lo único interesante (para quién lo sea) y 3. Cuántas palabrejas que usamos y no hemos visto escritas en nuestra vida.

¿O habíais visto muchas veces así de bien escrito "hecatombe"?

4 comentarios:

CRIS dijo...

Jirafa, la boda de la Duquesa es casi fiesta nacional (ya sabes que soy fan de esa mujer). MUAK

María dijo...

Jajajaja. NO coments a lo de la boda de las narices que llevo todo el día intentando evitar ver a la duquesa vetusta (ojo, ojo, que nos eres la única culta de la familia) cómo se casa mientras yo sigo soltera y casi entera...

Me desternillo contigo,

Besos

María Marta dijo...

Inesita querida!!! Cómo me hacés reir con tus comentarios...
He escrito bastantes últimamente, pero no aparecen...
Mirá, hay una variedad de mandarinas, creo que se llaman Clementina, que no tienen semillas (o pepas, bahhhh) pero claro, cuestan mucho más caras!!!
Y ya que estamos, el comentario sobre la Duquesa...y en eso estoy con María...mírenla Uds... con la caripela que tiene, los años que tiene, el busto (por no decir tetas) a la altura del ombligo, el linaje que tiene, y... porqué no, la "guita" (palabreja bien argentina), se nos casa, y a nosotras... se nos pasa el tren...
Adónde crren Uds. estará el secreto??? Estoy con Cris, es una genia!!! Espero que el fulano, no la empuje desde un barranco...
Inés, tenés que utilizar el bidet... aunque sea alguna vez!!!
Besos a todasssssssss

Inés Royo Oyaga dijo...

Lo que queráis pero de verdad... me parece que la Duquesa está para unos trotes menos, que cualquier día se rompe...

Y no os preocupéis que hay muchos peces en el mar, solo hay que esperar a la época de ballenas, que no queremos camarones!!!

besosss