
Varios de los presentes, y no presentes, me llaman desde hace muchos años jirafa. Y sí, bajita no soy, pero tampoco rompo los techos, o al menos eso creía en mi humilde hogar, donde soy la más bajita junto con mi madre, y en mi grupo de amigas, donde hay un par también más altas que yo. Pero pisé Argentina y no sólo soy alta si no que soy gigante comparada con el resto de las chicas. Ayer en el gimnasio lo comprobé.
En contra de lo que mi padre pensará, desde que empezó el año voy al gimnasio asiduamente, lo que viene a ser entre 3 y 4 veces por semana, demasiado para mí y para mis músculos. Por esto de cambiar un poco la rutina ayer me metí en clase de "Localizada" que es GAP encubierto, no sé por qué no lo llaman GAP (glúteos, abdomen y piernas- vamos todo de lo que a mí me sobra). Entré, saludé, agarré colchoneta y pesitas y me situé la última porque no había más sitio. Así una hora en la que pensé de todo:
- Era, junto con otra torre, la única en pantalón largo, el resto iban con esas pantalonetas tan feas de medio atletismo que se les ve todo. Pero si yo tuviera esas piernas también me la pondría, lo que no sé es qué leches hacen ahí.
- Puedo ponerme al final del gimnasio, fuera de la sala, que me seguiré viendo en el espejo porque saco una cabeza a todas y me veo con perfección.
- Definitivamente soy una de las 10 personas de esta ciudad que no ha pisado la playa, porque el color de mi piel y la de la primera fila que es pelirroja y no se ha puesto morena en su vida, sobresalía, junto con mi cabeza, entre los negruzcos morenos del resto.
- Si haciendo abdominales en la colchoneta con las piernas arriba veo a la de enfrente un culo gigante y de pie es esquelética, ¿qué leches verá ella del mío, una masa enorme, un puff donde sentarse, un castillo hinchable? No se lo voy a preguntar nunca, a partir de hoy culo contra la pared.
- Hace falta sentirse Leonardo Dantes bailando el Baile del Pañuelo haciendo los ejercicios mientras ves que el resto los hacen hasta con estilo, ¿es cosa de la cabeza y en verdad no es así?, ¿es cosa de que 24 años después me he dado cuenta de que soy un pato mareado y yo me creía la más rítmica del mundo?
Creo que esta tarde vuelvo a las máquinas con los chicos, porque seré igual de pato, pero como todos se están mirando sus músculos y van a la suya yo estoy mucho más cómoda que con las ladies... Qué todavía no sé qué grasa quieren quemar de esos cuerpos huesudos. Y morenos. Y tersos. E ideales... ¡La madre que las parió!