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jueves 22 de septiembre de 2011

Erradicación


Uno de los debates que de vez en cuando tengo que lidiar con argentinos (además de quién habla mejor español) es la utilidad del bidé. No sé muy bien cómo explicar la situación sin quedar mal, porque me está costando arrancar, pero el problema viene a ser el siguiente:

a) En Argentina el bidé es vital y se usa prácticamente cada vez que se va al baño.
b) En España no se usa apenas, salvo emergencia. Si te quieres lavar con agua te duchas, sino para algo creo dios el papel higiénico.

Yo en contadas ocasiones lo usé en España o Argentina (en Estados Unidos, tan prácticos ellos, como las persianas, ni existe directamente). Primero, porque en España los bidés no son como aquí, no tienen un chorrito que va directamente hacia arriba para llegar a las partes pudendas (palabro que acabo de aprender en la RAE) con lo cual con el grifo solo en la parte delantera te terminas mojando casi más que si te ducharas. Por eso preferimos la ducha integral y dejarnos de bobadas.

Segundo, porque el bidé en Argentina me da un asco que no lo puedo ni ver. En mi casa, el único que quedó tras las obras, se use o no, tiene tapa. Con lo cual es un excelente soporte para toallas o para lo que se precie y está en perfecto estado en el remoto caso de que lo usará. Aquí con una forma medio de palangana de hospital, medio de violín, sin tapa, con lo cual lo use o no algo se ensucia, y las partes pudendas son muy delicadas como para apoyarlas en cualquier sitio con la mínima mota de polvo.

Y tercero, no me valen los principales motivos que me defienden los argentos a capa y espada para prolongar la vida del bidé en un baño. Uno, me dicen que es una guarrada no usarlo sobre todo para el género femenino cuando tenemos la regla. Y dos, para ambos géneros cuando tenemos gastroenteritis. La segunda se cae por su propio peso, como muchísimo tienes una gastroenteritis anual (si tienes el estómago delicado) y para algo está la ducha. Y la uno, vuelvo a la misma cantinela que llevo intentando transmitir año y medio, no sería tal guarrada si en vez de gastar agua y usar pañales se comenzarán a hacer de uso nacional y universal los higiénicos tampax, que para algo los inventó alguien.

Así que me pueden decir misa, culo sucio, o guarra con todas las letras, que yo no lo he usado en mi vida y no voy a empezar a hacerlo ahora teniendo la ducha 20 centímetros más lejos.

Espero que me apoyéis en la erradicación del uso del bidé, queridos amigos del otro lado del océano y de más arriba de este lindo continente, porque lo he hecho púbico para oír opiniones, no vaya a ser que de verdad sea una antihigiénica y me enteré tarde.

lunes 19 de septiembre de 2011

Sin propina


Estoy hartita de que me timen en este santo país. Yo entiendo la inflación, la necesidad, los sueldos... lo entiendo todo, que también lo padezco. Pero que seis de cada diez veces que yo pido la cuenta en un bar, cafetería, restaurante, bodega o cualquiera que sea la denominación del centro gastronómico, me endiñen, así porque sí, el postre del de al lado o la pizza del de enfrente... pues me jode.

Porque por mucho que diga "ni en pedo", "boludo" o "¡pará!" debo de seguir teniendo una cara de gallega importante y la "s" del gracias muy marcada. Así que yo, del mismísimo Logroño, que en mi vida había revisado una cuenta cuando se la daban ni en España ni en USA, me he convertido en el inspector Gadget y miro y remiro la nota antes de pagar. Y la ley se cumple.


Si la cuenta la pide alguien de Mercosur, no hay apenas fallos, si la cuenta la pide la nena, hay platos que de repente me he debido de comer por ósmosis aunque esté sentada con dos correntinos y un cordobés.

Así que como estoy hasta las pelotas, además de protestar y cambiar las cuentas, cuando esto me pasa: no hay propina. Porque si todos nos hacemos los vivos y si por una cosa u otra, de repente ha aparecido el cobrar "cubierto" donde antes no lo cobraban y yo dejaba mi propina tan contenta, y además me cargan lo que les da la gana, me paso la normal social y moral de dejar un mínimo del 10% de la factura en propina por donde sea.

Llamadme mala onda, que lo soy, pero me jode tanto que prefiero ser la mala onda de Buenos Aires antes de que me traten de boluda. Que también lo soy por lo visto...

jueves 15 de septiembre de 2011

Multiargentina


Soy argentina por 90 días más. Y todo gracias a mi visita a Migraciones, mi correspondiente pago de 300 pesitos y mi condición de europea. Pero esto que puede sonar fácil y un ratito en las oficinas, es una verdadera experiencia. No tenía pensado ir el martes, de hecho fue un arrebato que me dio cuando me vi a las 8.30 vestida y peinada (no me peino, eso ya lo he dicho mil veces). Así que me dispuse a ir a Migraciones, sin turno, con el pasaporte y la guita, como ponía la web.

Y ahí llegué a la Dirección Nacional de Migraciones, a orillas del Río de La Plata, al edificio 4, sección No Mercosur, sección Prórrogas, ventanilla K. Y lo primero que vi fue un cartel luminoso: TURNO XX. Y ya me puse nerviosa. Fui a preguntar a la ventanilla y cuando iba a decir "Bue...", leí un cartel que decía: "Cualquier consulta dirigirse a Información en el edificio 3. Aquí no atendemos dudas. NO INSISTA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!". Así que pensé "no seas gallega, no insistas" y le pregunté a uno de los que esperaba como yo y me dijo que fuera al hombre de camisa blanca, que estaba entre las 600 personas que hacían cola para los trámites de Mercosur, y le pidiera un turno. Me dio el 26.

Según volvía llamaron al 26, y ahí que fui con un chico que me pidió el pasaporte y la fotocopia del pasaporte. La nena no tenía copia, porque en ningún lado pone que la necesitara. Y el flaquito me señaló otro cartel : "Todos los trámites de estas ventanillas necesitan de fotocopia de pasaporte, de la hoja de datos personales y de la última entrada al país. TODOS LOS TRÁMITES". Ok, "no seas gallega", pensé de nuevo (pero que lo pongan ahí no me vale para nada cuando la gente ya una vez ahí no va a sacar copias en el Río). Y le debí dar pena al flaco que me dijo que fuera al edificio 3 a ver si me lo hacían o sino que me fuera a la estación de Retiro que hay fotocopiadora seguro. Que me guarda el turno, aunque me señaló otro cartel que ponía "Si no tiene todos los papeles correctos perderá turno". ¡A la mierda con los cartelitos! Pero el flaco me guardó el turno.

Así que arrancó la operación "Copia de pasaporte". Fui al edificio 3 y vi de lejos la cabina de supuestas fotocopias y había, como no, un estupendo cartel que decía "AQUÍ NO SE HACEN FOTOCOPIAS!!!!!", así que ya no pensé "no seas gallega" directamente me fui a Retiro. Y para los que conozcan la zona, ir a Retiro es jugarse la vida. Porque hay que cruzar: cuatro carriles, tres vías del tren, un pasillo de gente donde te venden carpetas, zumos, bolígrafos, fotos de carné (no sé si tuyas o de otra gente) y café, cruzar ocho carriles de autobuses, colectivos, micros y camiones y unirte a la marea de gente que, entre puesto y puesto de cosas, camina por la acera de Retiro.

Fui al locutorio donde ponía "FOTOCOPIAS 0,40", entré y me dijeron, "no, aquí no, baja al subte (metro) al puesto de Kodak". Y ya pensé que da igual qué cartel lea, todo es malo... Bajé, hicieron las copias, y según la hace me dice "¿Tenés monedas, no?", señalando tres carteles que dicen: "Fotocopias solo con monedas, sin excepción". (Aclaración autóctona: hay muchos problemas de monedas en Argentina, no hay monedas, y hay cosas que solo se pueden pagar con monedas, del estilo: bus, fotocopias). Pero, sí, tenía monedas (no sé cómo porque nunca tengo) y pude sacar las copias y volver a cruzar la marea de gente, los ocho carriles de vehículos pesados, el pasillo de la venta, las tres vías del tren y los cuatro carriles, hasta el edificio 4, sector No-Mercosur, sector Prórrogas, ventanilla K. Y entregué todo y esperé como me dijeron.

Y ahí sentadita empecé a ver la cantidad de gente que había en ese edificio, con las carpetas que en el pasillo les vendieron, esperando para hacer trámites de residencia. Y no hablo de una fila de 30-100 personas, hablo de más de 500, algunos sentados, otros de pie, otros en la calle esperando turno y cuando dieron las 10 en punto que aquello se había descongestionado un poco, el señor de la camisa blanca que me dio turno salió a la calle a buscar a los otros 600 que esperaban al sol y eran del turno de 10 a 12 horas. Y así todo el rato. Gente y más gente. Entonces me dí cuenta de que Argentina es muy grande, pero la cantidad de inmigrantes que vivimos aquí, más aún, no quiero saber New York...

Y yo, en la zona No-Mercosur, con el italiano, el grupo de chinos, el grupo de coreanos, la rusa, la nigeriana y el gringo (estábamos nivelados, pero nos ganaban los asiáticos), después de pagar, volver, firmar, volver, y esperar, mientras gentes y más gentes iban y venían, conseguí permiso para 90 días más, me devolvieron mi pasaporte y me fui. No sin antes ver otro cartel en la puerta que decía: "Asegúrese de que lleva todos los trámites consigo". Que sí, joder, que no soy tan gallega como para dejarme el pasaporte.

lunes 5 de septiembre de 2011

Inventemos


No entiendo muy bien a los inventores. Siempre me he imaginado que son viejos con chaqueta de lana y bata blanca que rodeados de herramientas sacan algo que cambiará la humanidad. No sé por qué tengo esa imagen cuando generalmente los inventos salen de cualquiera que piensa fuera de lo común, será culpa de los dibujitos que salían en el libro de inglés al lado de cada palabra que me tenía que aprender (ojito la dificultad y necesidad del dibujo, inventor en inglés se escribe inventor pero dicho con más fuerza en el -ven-) pero este no es el tema.

El caso es que con la de chorradas que hoy en día se inventan no sé a qué está esperando el gremio inventor en hacer cosas que a mí me harían la vida mucho más fácil. Y seguro que a más de uno, que tampoco soy tan rarita.

Ejemplos: tal y como está el mundo digital hoy en día, ¿a qué están esperando para inventar un microchip que se ponga en las maletas de cada uno y en caso de pérdida cada cual sepa dónde leches está su maleta, en qué momento y decírselo a los señoritos de la aerolinea cualquiera sea su nombre (pero si se llama Iberia y Aerolíneas Argentinas, mejor) que normalmente no dan una?

¿Por qué nadie ha inventado un agua que sepa a Cocacola, o una Cocacola que no engorde ni retenga líquidos? Es duro no poder beber Coca para no terminar con los muslos como elefantes, no fumo, no fumo porros, para un vicio que tengo también tienen que fastidiármelo. Por la misma, ¿por qué todo lo ligth no engorda pero está asqueroso? Flaquitos, siglo XXI, ayudemos a los entrados en carnes a estar perfectos y así somos todos felices.

¿Por qué no existe ropa que cambie de color según el día y lo que quieras? A mí me ahorraría bastante espacio, bastante que planchar, lavar y tender, y muchos quebraderos de cabeza.

Mira que viví en USA, país donde vi mantas con mangas, perchas en las que en vez de una prenda caben diez, ralladores con formas de rana si querías, botas de robocop en vez de las picajosas escayolas, pulseras que te despertaban cuando estaban en la fase de sueño leve y así lo hacías de buen humor (lo juro, se vende) ...

Pero no, los inventores están a otra, a crear herramientas que en mi vida usaré, a investigar por qué un mono chimpancé si se come un plátano verde en vez de amarillo saca pelo en la nariz, y esas cosas que serán buenas para el mundo de la ciencia, pero para mi mundo son una gilipollez.

Pongámosle pilas, ché, que hace siglo y pico inventaron la bombilla, el teléfono y la radio y mira qué bien nos ha venido a todos.