miércoles, 17 de diciembre de 2008

Pensar a largo


Foto de Google


Nunca he sabido pensar a largo plazo, ni para los ejercicios de Empresa Informativa (así me fue, un 4), ni para mi vida, ni para algo que me quede más lejos que los próximos 3 meses (corto plazo). Y ahora que estoy a 2 meses (me he comido 3 sin darme cuenta desde septiembre) de irme a 8.000 kilómetros no sé muy bien a qué, sólo oigo a la gente preguntarme por mi futuro (a largo). Y me estáis agobiando.

Me voy con 25 kilos de equipaje (una de mis grandes preocupaciones actualmente porque DHL se va a forrar conmigo), con un inglés bajo-medio que no me va a dar ni para pedir en el Mcdonalds un Big Mac "only meat with diet coke", sin (de momento) grandes planes de trabajo ni un visado que me vaya a dejar estar allí más de 90 días seguidos (con lo que el 27 de mayo estoy de vuelta unos días).

Tampoco sé si podré seguir escribiendo en este blog, o lo cambiaré de idioma o si se convertirá en una forma de controlar cómo me va la vida para todos los que os dejo aquí. Porque no sé dónde pararé, ni sé si mis padres este año me comprarán un ordenador (el año pasado me compraron la funda vacía los muy perros...) o si me lo compraré allí que es más barato y van sin Ñ y con cargador americano. No sé nada.

Mi hermano apuesta que en mayo vuelvo y me quedo en España, mi madre dice que para Navidad 2009 no aguanto más, y mi padre me suplica que no vuelva nunca que ya van ellos allí a verme. Y yo estoy a verlas venir porque no sé pensar a largo plazo.

Sé que me voy a Washington DC, el día (27 de febrero), la hora (10 horas desde Pamplona a Madrid, a las 13.15 horas a London y de ahí a Washington DC a las 17 horas) y el lugar que voy a habitar durante los primeros 30 días (un hotel frente a la embajada española). Pero no sé más, ni quiero.

Porque bastante tengo que oír la radio en inglés, tener 5 horas de clases de inglés a la semana, ver el Ala Oeste de la Casa Blanca en inglés, leer en inglés canciones que voy escuchando, pensar en inglés mientras vengo a trabajar y vuelvo a casa y soñar en inglés.

Porque a eso voy, a aprender inglés, es lo único que sé. Y no quiero saber nada más porque bastante tengo con esto. Que me agobia, y mucho.

7 comentarios:

CRIS dijo...

Jooo, me he emocionado niña...
Ya sabes que parte de mi corazoncito se va a ir contigo y que sin lugar a dudas puedes contar con mi visita...
No pienses, deja que las cosas ocurran poco a poco; el destino siempre es impredecible... MUAK

CRIS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gloria dijo...

No sabía que te ibas!!!!! Ni lo pienses Inés, disfruta todo lo que puedas, aprende mucho inglés y vive la experiencia de tu vida. Cuando acabe la puñetera crisis vuelves con un panorama laboral más calmado. Que para trabajar, siempre hay tiempo. Harás una super despedida antes, no???

Un beso

Luisgui dijo...

Inés, ¿por qué hay que tenerle miedo a las cosas? Aunque estén a 8.000 kilómetros de distancia. Ánimo que va a ser una experiencia vital inolvidable, vas a aprender un montón... y les vas a volver tarumbas a los yanquis. Verás.

Martín Schmitt dijo...

Tú dale para adelante, que de eso (viajar a lugares exóticos como Logroño) sé mucho. El tiempo te dirá qué hacer en cada momento. Un beso.

pd: hubieses esperado unos días para ver a mi princesa

justo rodríguez dijo...

Arréglatelo como sea para que sigas actualizando el blog, no podemos prescindir de este descojono de blog, que últimamente no lo es tanto....

Inés Royo Oyaga dijo...

Cris, no era para eso!!! yo también te echaré de menos pero sé que eres de las que va a venir o por lo menos más probabilidad tiene de hacerlo...

gloria, ya ves, que me he decidido y ahora no queda nada!!!

Luis, no es miedo. Los yanquis no saben lo que llega...

Martín, me lo perderé. Pero gracias a FB y a tu blog estaré al tanto de todo

Justo, ya viste que en persona estamos igual, me falta un poco de inspiraciíon que ya volverá cuando tenga que volver.

bss a todos