jueves, 12 de marzo de 2009

Marcada

Hay cosas que en mi ya cuasi larga vida me han marcado. Y desgraciadamente todas tienen que ver con los mismo.

Cada vez que subo la cabeza a un rascacielos en esta ciudad me acuerdo del 11-S para mí aún inexplicable y cómo saltaba la gente por la ventana. Han pasado ocho años. Hoy era 11-m, peor aún que nos tocó más de cerca. Han pasado cinco. Y para colmo leo que quién ha hecho que tenga un pequeño trauma con las bombas por poner una a 200 metros de mi despacho ha tenido las narices de volver a nuestra Universidad a hacer el MIR (bastante mal, por cierto). Y han pasado cuatro meses.

Entonces es cuando he pensado qué solo puedo dar gracias por todo y acordarme de los que no han tenido tanta suerte como yo. Que son muchos. Más de los que deberían.

Hasta ahora la minoría estaba llevando la voz cantante matando. Cada vez se les oirá menos.

1 comentario:

David dijo...

¿Qué se puede esperar de gente así? Son incongruentes en todo lo que se proponen.
Miss you!!