¡Ayer tuve bodorrio! Hacía mucho que no iba a una porque desde hace dos año me pierdo todas y gracias a la costumbre argentina más práctica del mundo de poder invitar a amigos a partir de las 00.30 al baile, pude estar en la boda de la hermana de Martín, de la hija de la famosa en estos lares MM. Y muy divertido.
Como en Buenos Aires está todo lejos, el taxi para llegar al lugar me costó una pasta, pero la ocasión bien lo merecía. Y tras dar mil vueltas por San Isidro llegué, esperé un poquito y justo arrancó el vals, aquí sagrado porque Martín me vio, me saludó y me dijo: "Ahora voy que me toca". Y tras eso el reluciente pingüino (él no lo va a contar, lo digo yo, iba de pingüino cual mafias ;) ) y su perfecta Mariana que iba impresionante, vinieron, hablamos y a los 5 minutos en los que yo lo que buscaba era la barra, como si la conexión de Logroño estuviera ahí, me dijo: "Inés, la barra al fondo". Y ahí fui.
A falta de una barra había dos, vacías ambas, sin un alma, y no llevaban más que 5 minutos de baile... Raro eso, así que deduje, "bueno no se llevará la barra libre", pero no, se lleva, y era libre, pero yo no odía entender (ni había vivido nunca) una barra libre vacía, no cabía en mi cabezón, y así fue toda la noche. Así que ya puedo enunciar la teoría que llevo comprobando desde que llegué: "En España no se bebe como en ningún sitio, en cantidad y en calidad y, sobre todo, el género femenino".
Entre gin tonic y gin tonic servidos sin esperar, estuve con MM que estaba guapísima de rojo, y mucha música, fiesta, baile, argentino, gringo, de repente sonó un Amistades Peligrosas de cuando yo tenía 10 años y me la sabía pero sin entender la letra... Hasta que oí la frase que siempre hubiera querido oír en cada boda, en cada fiesta, en cada lugar en los que he estado en mi vida a las 4 de la mañana: "Ya está servida la mesa de postres". Y a mí se me saltabas las lágrimas por ver una buffet de tartas (aquí tortas), crepes (aquí panqueques), plátanos con chocolate (aquí bananas), helados (aquí helados, también), frutas, magdalenas... Todo con chocolate y/o dulce de leche. Así que agarré un plato y seguímos a Martín que era el que controlaba el cotarro.
Tras conocer a la abuelita famosa de Martín y a su segunda madre, Julia, volvimos al baile. Y la segunda frase que yo siempre hubiera querido escuchar "Inés, tienes que aguantar hasta el Carnaval carioca". ¿Qué?, ¿disfraces?, ¿aguantar? Y al segundo se llenó la pista de pelucas, gafas, sombreros, y gorros desde en forma de balón, de cow boy o de bruja. Me llegan dar una boa de plumas y no me muevo de ese lugar hasta mi boda. Y la fiesta seguía, y seguía, y yo veía que MM iba estando sentada más tiempo porque no le daba más la vida.
Cuando todo parecía relajarse, la barra seguía vacía (y yo seguía yendo), la pista se iba vaciando y los sofás llenando, arrancó la fase operación comida, perritos (aquí panchos) y pizzas para todos. NOOOOOOOOOOOOO, ya no podía creerlo. Lo peor es que me comí uno de cada (el miércoles en el gym voy a flipar cuando la pierna no se levante tanto) y me vi en Noja a la salida de Garfanta en julio feliz.
No sé en qué momento estabábamos montados en un auto rumbo a casa, pero menos mal que me invitaron solo al baile, porque llego a ir a cenar y hubiera explotado antes del Carnaval Carioca, seguro...
Martín, MM, Mariana, gracias por acordarse de Inés en estos festejos tannnn importantes porque me lo pasé muyyyy bien. Y ahora mismo mientras los tres cuartos de la boda que no pisaron la barra libre están en Palermo en el mercadillo o comiendo un asado, yo estoy recién levantada con un ligerito door de cabeza que me va a durar hasta mañana... Igual por eso no beben tanto y hay tantas cosas los domingos para hacer... Pero yo soy española, y a mi religión me debo.
7 comentarios:
jajaja, MM enhorabuena, felicitaciones para la familia. Inés si seguís así no nos invitarán a más bodas.. o peor suspenderán las barras libres de toda Argentina.
Disfruta de tus días libres, muacks!!
A mí me dieron la orden de amortizarla y lo que diga esa familia para mí es la biblia así que yo acaté órdenes!!!
Martin, dice que fue el alma de la fiesta, conociéndolo no me caben dudas.
Yo no soy español, pero creo que compartimos religión, (en general también dejo caminito hacia las barras)
Corroboro que cada una de las palabras de Inés son ciertas, aunque de pingüino, nada. Estaba elegante a la par que discreto. Y yo sí amorticé esa barra libre. Chivas 12 años, roncola (no son los mismos pero la chica le metió empeño), caipirinha y cervezas (que al final de la noche sirvieron también como pseudo micrófonos). Besos
joer, como dio de sí la boda... con disfraces y todo, meennncanta!
Mi querida Inés!!!
Me alegro tanto de que hayas podido "amortizar" la fiesta de la boda de Lucila... Y así conocer cómo son las bodas aquí..!!!
Yo no la amorticé taaaaanto... porque era la madre de la novia... (pero bastante, entre las 3 y las 6am, en que nos fuimos!!!)
Me gusta mucho que hayas plasmado en tu blog, el casamiento (como decimos aquí) de Lucila... Se la veía muy feliz, y espero que lo sea!!!
Debo decir que aún siento cansancio, y me duelen los pies!!!
Besos para todos!!!
Bartmillo, lo fue, no paróóóóóó en toda la noche!!! ahí donde ibas estaba Martín dándolo todo de pingüino!
Martín, gracias!! ya me decían que me había inventado la mitad!!
Raquel, no sabes lo que molaaan los casamientos argentos. Si alguna vez me caso ten por seguro que va a haber Panchos, Carnaval Carioca, mesas de postre y si hace falta tiendas de campaña para no volver a casa pedo.
MM, un placer que me adoptaráis como una más de la family!! yo encantada, esoty disponible para cualquier evento y/o reunión!!!! No sabes cómo me estoy tirando de los pelos por no poder ir al asado del domingo!!!!
besossss
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