
Estoy hartita de que me timen en este santo país. Yo entiendo la inflación, la necesidad, los sueldos... lo entiendo todo, que también lo padezco. Pero que seis de cada diez veces que yo pido la cuenta en un bar, cafetería, restaurante, bodega o cualquiera que sea la denominación del centro gastronómico, me endiñen, así porque sí, el postre del de al lado o la pizza del de enfrente... pues me jode.
Porque por mucho que diga "ni en pedo", "boludo" o "¡pará!" debo de seguir teniendo una cara de gallega importante y la "s" del gracias muy marcada. Así que yo, del mismísimo Logroño, que en mi vida había revisado una cuenta cuando se la daban ni en España ni en USA, me he convertido en el inspector Gadget y miro y remiro la nota antes de pagar. Y la ley se cumple.
Si la cuenta la pide alguien de Mercosur, no hay apenas fallos, si la cuenta la pide la nena, hay platos que de repente me he debido de comer por ósmosis aunque esté sentada con dos correntinos y un cordobés.
Así que como estoy hasta las pelotas, además de protestar y cambiar las cuentas, cuando esto me pasa: no hay propina. Porque si todos nos hacemos los vivos y si por una cosa u otra, de repente ha aparecido el cobrar "cubierto" donde antes no lo cobraban y yo dejaba mi propina tan contenta, y además me cargan lo que les da la gana, me paso la normal social y moral de dejar un mínimo del 10% de la factura en propina por donde sea.
Llamadme mala onda, que lo soy, pero me jode tanto que prefiero ser la mala onda de Buenos Aires antes de que me traten de boluda. Que también lo soy por lo visto...
1 comentario:
Cara de gallega?????? en todo caso cara del mismisimo Logroño, royito, que no te tomen el pelo!!!!!!!
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