jueves, 30 de octubre de 2008

ASÍ NO


La única novedad de esta semana en Pamplona estaba siendo el frío que ya nos ha hecho sacar los abrigos. Por lo demás, la rutina estaba en todas las Facultades y la Universidad de Navarra estaba sumergida de lleno en este curso.

Mientras desayunaba a las once con David y hablábamos con los camareros se han movido las puertas de cristal de la cafetería y hemos oído un fuerte ruido. No ha habido lugar para dudas: una bomba. Sin mediar palabra todos hemos corrido hacia donde se veía humo. Nosotros y los cientos de alumnos, profesores, bedeles y personal que ya salían de las aulas y de los edificios.

Y lo hemos podido ver, una bomba en el parking de la Biblioteca de Humanidades (el único del campus de libre acceso) había explotado.

A escasos treinta metros del aparcamiento, mientras ardían varias ventanas y no dejaba de salir humo negro, mi única preocupación fue localizar a mis amigas que trabajan en esa parte del Edificio Central. Pero las líneas en cuestión de segundos estaban saturadas y no había conexión. Muchas comenzaron a llorar nerviosas, otros contactaban con sus padres para contarles lo que pasaba y varios sacaron sus cámaras para hacer videos y fotos.

En un minuto ha llegado la Policía y nos han mandado fuera de allí.

Al entrar al despacho a por la cazadora y comprobar que mis compañeros estaban bien he visto los cristales de nuestro pasillo destrozados. Me he acojonado. Porque la onda había llegado hasta ahí y no sabía si cualquiera podría estar en el lugar de la explosión. Desde mi hermano yendo a clase, hasta un profesor de visita, o yo, si en vez de ir a la Facultad de Comunicación hubiera decidido desayunar en el Central.

Van seis. Seis ocasiones en el que por la fuerza han conseguido romper la rutina de una institución dedicada a la cultura, a la investigación, al estudio. La de hoy sin aviso y con suerte incluida, porque varios heridos con cortes no son nada en comparación con lo que podría haber pasado. Pero ahora es inútil pensar en eso. Estamos todos bien y desde mañana se recuperará la normalidad.

Así con nosotros no van a poder. Ni con los jóvenes, ni con la Universidad, ni con Navarra, ni con nadie. Así sólo tienen las de perder.

PD: (Por las escaleras de la derecha de la foto es por donde entramos a trabajar todos los días...)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Menos mal que estaba allí Royo para contárnoslo y poner orden.

A ver qué se han creído, la Universidad tiene unos muros mucho más fuertes que los del Central. Nosotros.

Un fuerte abrazo,
t.

Luisgui dijo...

Entre ellos y nosotros hay una diferencia básica. Somos personas, ellos animales.

El 30-O quedará grabado en la memoria de todos, hay que aprovechar la vida amigos. Estas casualidades/milagros/lo que sea no se repiten muchas veces.

A por ellos

Martín Schmitt dijo...

Inés, tienen que poner una bomba para que actualices el blog. Ya te vale, nena. En serio, me alegro que todo haya sido un susto y que salvo esos cortes, no haya pasado a mayores. Y como dice luisgui, se animales carroñeros, incapaces de razonar. Que se pudran todos ellos y todos los que los amparan

Anónimo dijo...

Menudo año que llevas guapa.
Lo mismo te has convertido en objetivo de 'esos' y no lo sabemos: Logroño, Noja, Pamplona.... A ver si andas con mas cuidado que no queremos que te pase nada, que te queremos de una pieza.
Un beso y animo

CRIS dijo...

Estoy de acuerdo con Dieguito... Van a por ti!!!!. Nos vemos este finde amiga... MUAK

Anónimo dijo...

Claro que el 30-O va a pasar a la historia...no os quede ninguna duda. Decía con cierta sorna un profesor de FCOM que debemos exigir un buen trabajo con una buena remuneración porque somos los únicos que nos hemos jugado la vida bajando a la universidad... el humor es más fuerte que el terror, y el orgullo de nuestra Facultad una seña de identidad. Un abrazo.

David dijo...

Ahí estuvimos, al pie del cañón, casi sangrando por las orejas atendiendo a los medios como tú bien dices, "desde el minuto cero".
Quien no encontró suficiente información en la red, que hubiese accedido a las emisiones en directo de las principales radios españolas a través de internet, o a las ediciones webs de los medios regionales, donde la mayoría de estudiantes desarrollamos nuestras prácticas de verano. Ahí estuvimos muchos contando todo lo que pudimos.
Un placer vivir estas experiencias contigo.