miércoles, 7 de enero de 2009

Operación nevera

Hoy he tenido una de esas experiencias vitales difíciles de olvidar. Tras dos semanas estupendas de vacaciones, en las que me he dedicado a dormir y estar en mi casa, volví a la calurosa Pamplona (-4 grados), con la maleta tamaño vaca, dos bolsos en la mano con las cositas que me iba dejando y neceser. Y ya desde el ascensor lo ví venir.

Un olorcito de estos que se te meten hasta en el cerebelo, que respiras y aunque te tapes traspasa tu manita y se vuelve a meter, me esperaba al otro lado de la puerta. "Si solo teníamos fruta", pensé yo. Peeeeeeeeeeeero... al abrir la puerta con miedito y dar la luz no había luz. Como si me hubiera pasado ocho veces en la vida no pensé en nada, sólo en el frigorífico y fui a por él...

Ahí estaba ante mí la selva amazónica con piña incluida (esta con pelusa), una frondosidad verde digna de cualquier arbolario se abría ante mí sin animales (quiero seguir pensando que no los ví), mientras que me daban arcadas como cuando estás mala. Según estaba sacando todo ese habitat de ahí junto al rey de la jungla que ya había creado ahí su reino, sin pensármelo dos veces y ver que el verde se había estanmpado en las bandejitas, en las hueveras (gran palabro) y en la lámpara del frigo, la bombilla se me volvió a encender: ¡Congelador!

Y ahí, sí que sí, abrí el primer cajón (pollo y lomo recordé). Pero no, ahí solo había cadáveres flotando en una estupenda sopa rosita-granate y olía a una cosa que no puedo describir, pero hubiera preferido dormir con la cabeza metida en la parte de arriba antes que eso. Después fui a hacer una visita a Roca y dejarle lo que aún no había digerido bien de la comida.

Tras bajar la basura y cagarme en todo, no me ví con fuerzas para atacar aquello así que: "Volvemos a encender y mañana congeladito seguro que huele mejor y no está esta sopita tan espesa". Ventana abierta de par en par, puerta cerrada y a planchar la oreja.

Esta mañana me he asomado a ver si el pollo y sus amigos de cajón se habían aliado y volvían a andar pero como no tenía tiempo, ni productos, me he pirado a trabajar.

Y aunque lo he intentado retrasar he tenido que enfrentarme a ello. Visita al Eroski, cargamento de lejía, una guantecitos y estropajos suaves y a por todas.

Y ahí, enfundada con botas de agua, una sudadera y una bufanda horrorosa en plan burka (con servilla en la nariz para tener doble fondo) con la música a tope como me ha recomendado Paco, me he dispuesto a ello. Primero poco a poco he limpiado cada una de las bandejas del frigo con lejía, las hueverita, los cajones, las paredes, TODO. Y cuando no quedaba otro remedio he abierto el cofre de los tesoros vivientes. He ido a llamar a Grison pero estaba comunicando así que tras vaciado, arcadita, bolsa de basura, arcadita, y raspada y arcadita, he concluido mi labor de hoy, del mes y del año.

He puesto un plato con café como he leído en internet (bicaronato no había en el súper y yo no estaa para dar vueltas) y he cerrado otra vez a cal y canto y no pienso entrar ahí otra vez hasta que venga Fiona de refuerzo.

Así que como no quiero que imaginéis solo, he hecho cuatro fotitos súper entrañables (ha llegado un momento en el que el olor ya ni me desagradaba) que os vais a tener que tragar mañana que aquí no me sube, para que veáis que no exagero nada, de verdad.

El que me vuelva a llamar princesita y pija en el próximo lustro le reenviaré esto. Porque sé de muchas que hubieran llamado al Eulen antes que entrar en faena (pero es que estoy pelada tras las Navidades...).

17 comentarios:

Luisgui dijo...

Queremos las fotos, queremos las fotos, queremos las fotos...

Un apunte y pregunta. Cuando los productos vivos entran en descomposición suelen aparecer un tipo de insectos blancos, alargados... ¿han entrado ya?

hummmmmmmmmmmmmm

La plabra que define esa situación es.... ENTRAÑABLE

Anónimo dijo...

Jajajaja, con lo asquerosa que eres!!!! no te imagino chica, de todos modos es una gran manera de volver de vacaciones así se te olvida que tienes que trabajar. Buena suerte. Besos, María

Anónimo dijo...

Seguramente viéndote no me hubiera reído tanto como leyendo el post... pero esto no te libra de seguir siendo una pija con aire de princesita, aunque no estoy de acuerdo contigo en que alguna hubiera llamado a Eulen, estoy seguro de que alguien a quien los dos conocemos hubiera cambiado directamente de domicilio.

justo rodríguez dijo...

Si señor, esta vez, si que me he descojando de la risa con la narración....

Inés Royo Oyaga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Inés Royo Oyaga dijo...

Joe, cómo os gusta cuando me pasan cosas así perros!!!!!!!!!!

Luis, sabes que me lo creo todo, no me fastidies con los animalitos que yo no he visto nada!!!

María, cuéntaselo a mamá y a papá que si no no se lo creen...

César, CRISTINA se compraría otra nevera seguro!!!!! riéte si eso pero no me jod. con lo de princesita

Justo, sabía que este te iba a molar. Pero sois unos capullos integrales!!!

bss a los cuatro (la primera del año y aún no me he movido de país... telita lo que puede ser este blog en marzo...)

David dijo...

¡¡Toma ya!!
Aluciflipante lo tuyo. Mañana llego a Pamplona y te puedes dar una vuelta por casa, por si acaso mi nevera está en las mismas condiciones.
Yo hubiera hecho como Cris, para qué engañarte.

CRIS dijo...

Un poquito de respeto chic@s...!!!. Yo soy toda una ama de casa,con delantal, guantes...; el plena faena soy como Don Limpio pero con melena y tacones... Una nevera nueva, con la crisis que nos viene encima!!!!!.
Yo quiero ver fotos pero de las pintas de la Princesa a la hora de enfrentarte a la selva verde... MUAK

Anónimo dijo...

Corroboro lo dicho pues yo estaba alli, pero tuve que abortar la operacion pues no pude soportar ese pollo descongelado...

Ruben

Inés Royo Oyaga dijo...

David, no te preocupes que Samu ha venido ya y está todo perfecto en tu choza.

Cris, amiga, sabes perfectamente que te hubieras cambiado de frigo y yo si fuera mi casa también pero es lo que tiene el alquiler...

Rubén, GRACIAS!!!! Pero eres un capullo porque me dejaste sola ante la jungla, mamón!

ss

Martín Schmitt dijo...

Jajaja, me parto de risa, Inés. Ahora, nos os metáis con Cris. Me la imagino a ella luchando contra el pollo y sus compis con una minifalda y tacones...

CRIS dijo...

Gracias Martín por tu defensa pero lo de la minifalda y los tacones... Ya os vale eh????. MUAK

David dijo...

Lo mejor de todo es que, en mitad del café con croissant de esta mañana, a Inés no se le ha ocurrido otra cosa que enseñarme super orgullosa las fotos de ese momento.
Por cierto, el desayuno ha quedado intacto encima de la mesa de la cafetería. A ver quién es el guapo que se pone a comer después de ver eso...

Luisgui dijo...

inés queremos las fotos YAAAAAAAAAAAAAAAAAA

J.L. García Íñiguez dijo...

Oye, pija, quiero ver las fotos.

Martín Schmitt dijo...

Dos palabras: Las fotos

Anónimo dijo...

Bueno, me alegro de haber entrado al blog *antes* de que salgan las fotos. Puajjj.

Lo divertido es que, comentándolo, a casi todos nos ha pasado antes (aunque no tan bestia...).