lunes, 5 de enero de 2009

Queridos Reyes Magos...

Hace hoy tres años tuve uno de los mejores regalos de Reyes de mi vida. En un principio, me quejé porque pensé que iba a ser un tostón y al final del día acabé reventada... pero tuve que cubrir para el periódico la llegada y el día de los Reyes Magos en Logroño.

Me enteré demasiado pronto del gran secreto, con 6 años, y tampoco me dio por hacerme la loca y seguir como si no lo supiera; pero he de reconocer que hasta mayorcita es una día que me emocionaba, me ponía nerviosa y me costaba dormir. Y desde hace unos años no me pasa eso conmigo, pero sí con los niños que veo por la calle, con mis primos o con los de la piscina, que están inquietos, que todo lo comentan, que te cogen fuerte de la mano mientras con la otra agitan sus pañuelos blancos en Las Gaunas y cantan con voz entrecortada el Gloria a los Reyes Magos.

Si he de elegir un momento de este día es la llegada en helicóptero a unas Gaunas abarrotadas (ya quisiera el Logroñés...) de caras de emoción, ilusión y susto (que también los hay llorones) y la visita a Pediatría en el Hospital. Hace tres años vi a niños en pijama llorar de emoción, a niños pedir en sus cartas salir de ahí, no juguetes. Y aunque este año no he ido, me imagino que todo seguirá igual...

Es un día mágico, de ilusión, especial. Y como hace 10, 8 y 3 años he visto a esos niños por la calle haciendo lo mismo. Nada cambia, salvo que este año los Reyes están en crisis y ahora hay cientos de cámaras de fotos en vez de un par como cuando yo iba... Pero todos, aunque seas de Papa Noel com Martín, hoy hemos sonreido, recordado y visto algo que a muchos falta: inocencia e ilusión por las cosas.

Espero que os traigan muchas cosas y que sigáis siendo buenos.

2 comentarios:

Martín Schmitt dijo...

Aunque sea de Papa Noel, me he tomado los vinos correspondientes a Gaspar, Melchor y Baltasar de mi sobrina Blanca, que dejó junto a unas galletas de chocolate (creo que las comió su madre). Y qué ilusión tenía cuando se fue a dormir. Besos, Inés

CRIS dijo...

La ilusión de Reyes es incomparable e inconfundible...; ayer y hoy todos somos un poco más niños. Qué tal se han portado en el Hogar de los Royo???. MUAK