miércoles, 28 de julio de 2010

Corre, Inés, corre

Hay dos cosas que me molestan mucho. Una es encontrarme a alguna chica más alta que yo (y mucho más si es más flaca) y la otra es que alguien me adelante cuando voy andando por la calle sola. Y aunque aquí me ya estoy superando la primera porque una de mis amigas es más alta, flaca y guapa que yo (no me pidáis fotos que no pienso) la segunda me sigue poniendo muy nerviosa. Así que esta mañana viniendo a la oficina en vez de caminar, por poquito no he echado a correr por un pelotudo que me ha adelantado todo canchero (chulo) en un paso de cebra.

Iba yo tan contenta y dormida con mi iPod y todo el lío, disfrutando del solecito que hoy ha salido en Buenos Aires, más temprano de lo habitual, rumbo a mi oficina, calle Juncal arriba como todos los días. Una de The Killers, una de Madona que salto (muy pronto para algo más movido), una de Aisha Duo y mientras esperaba a que un colectivo no me atropellara un pibe de unos 35 vestido de traje, sin abrigo y con otro iPod ha cometido la osadía de adelantarme.

Así que me he rebotado, he acelerado y he cambiado la música a Black Eyed Peas (camino más rápido con música movida) dispuesta a echar la carrerita de la mañana a ver quién ganaba. Él se ha cruzado de acera (aquí vereda) pero seguíamos en la misma dirección, y más o menos íbamos a la par, aunque él un poquito por delante. Pero al llegar a Montevideo a él se le ha puesto justo el semáforo en rojo y a mí en verde (¡ja!) y he cogido ventaja. Cruzada la plaza en primera posición he seguido, ahora tocaba Madona, pero se ha puesto en rojo para mí y como si tuviera retrovisor lo he visto que me volví a alcanzar y él ha sido más listo y ha podido cruzar mientras a mí el 60 me echaba todo el humo posible en la jeta.

He vuelto a acelerar, una cuadra, dos, pero no le llegaba, me ganaba por 50 metros (puto 60) y para cuando tenía una oportunidad de adelantar yo tenía que doblar la esquina y él seguía, así que a las 9.48 de esta mañana he perdido mi primera carrera en Buenos Aires.

En España y en DC nunca perdía las carreras, entre otras cosas porque por ganar solía cruzar en rojo los semáforos sin miedo a perder la vida. Pero aquí eso es imposible, porque cruzar en verde ya es bastante peligroso como para hacerlo en rojo, me juego la vida, de verdad.

Los españoles no ganamos siempre todo... Por lo menos yo...

2 comentarios:

CRIS dijo...

Si con tus piernas no ganas es porque los elementos se ponen un tú contra... No te preocupes, otro día que lo veas te vengas... MUAK

María Marta dijo...

Estaría él llegando muuuuy tarde???
Es difícil, con tus piernas, ganarte...
Tal vez tengas que poner tu música más rápida...???
O, si no te gusta perder, andá en taxi!!!
Besos,