viernes, 16 de julio de 2010

Se abre el telo(n)...


(Antes de empezar, información para no argentinos. Telo: dícese del establecimiento denominado oficialmente como "hostal transitorio" donde los adolescentes (y no tan adolescentes) de Buenos Aires y Gran Buenos Aires realizan lo que quieren que no pueden realizar por falta de departamento o auto. Se caracterizan por su decorado con motivos pornohospitalarios, colores oscuros, y/o rojos, y su buen precio).

Lo que hace no conocer la ciudad es que puedes acabar a horas insospechadas, en sitios insospechados, con fines más insospechados aún. Pero es lo que tiene ser inmigrante, que una no se entera y queda de pelotuda (o de otra cosa).

Hace un par de días tenía que ir a una oficina a ver unas cosas del trabajo. Pedí la dirección vía chat BlackBerry (¡qué invento! Pero eso es otra cuestión) a uno de mis compañeros de la oficina, y ahí me la dio: XXX al 848. Tras consulta en Google Maps y un paseito, ahí llegué a las 10 y media de la mañana, bien vestidita, con la compu y toda la parafernalia que llevo a trabajar.

Se me hizo un poco raro tanto cartel dorado con precios, precios especiales y todo el lío, pero como aquí de repente en la casa de un parque abandonada resulta que se reúnen políticos, nunca se sabe. Así que con un poquito de desconfianza, abrí la puerta, entré. Y en vez de encontrarme un portal normal y corriente...

... me encontré con un habitáculo con moqueta roja en suelo, paredes y ventanas, fotos de chicas con lo que viene a ser delantera prominente y al descubierto, y de fondo, el himno de la alegría del mismísimo Beethoven en versión acústica como de timbre que avisa que alguien ha entrado (ante todo, cultura musical).

25 segundos ahí dentro en los que pensé: "No veo yo a mi jefe teniendo algo encubierto en un telo y que no me lo haya contado", "ya me decían Flor y Ioni de los telos y su decoración", "en cuanto pille al hijo de puta de Nico (avisador de la dirección) lo mato".

Así que cuando caí en la cuenta de dónde estaba, la hora y la música, salí echando leches a la calle, muerta de risa y vía chat BB pregunté un "¿estás seguro de la dirección? ¡Porque esto es un hostal! ¡Más bien un telo!" y la respuesta "Me vas a matar... Te dí el número de mi casa..." fue el momento en el que decidí que no lo iba a matar ese día, lo dejaré para más adelante.

Pero ya se ha enterado medio Buenos Aires que la gallega el miércoles acabó a las 11 de la mañana en un telo, sin saber qué era, puteando en español de España, cual pelotuda.

Habrá revancha.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Ine, te faltó un dato medular sobre los telos, y que forma casi parte de su definición: No se cobra por noche sino por "turno" (antes lo normal eran 2hs, luego la inflación encubierta redujo el standard a hora y media).

María Marta dijo...

Ja, ja, jaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! Tiene que haber revancha Inés... fué a propósito... pero no ahora, sino lenta... y de a poquito... (pobre Nico, me va a odiar...)
Creo que ni los casinos de Las Vegas, tienen tan mal gusto como los típicos "telos"!!! Especialmente cuando una solo va acompañada de su laptop (portátil, dicen Uds...) y la BB!!!!
Cada día conocés más Buenos Aires!!!
Besitossssssssss!!!

Luisgui dijo...

Mola porque ya vas cogiendo giros de allá

María Marta dijo...

Eso... va cogiendo giros de aquí... PERO NO EN EL TELO!!!

Inés Royo Oyaga dijo...

Nicolás! no me vuelvas a mandar a esos sitios y así no tengo que dejarme info por el camino!!!!!!!

MM, sí... el pobre dice! se sigue cagando de risa porque no lo hizo sabiendo!

Luis, che no sabés vos cómo hablo... miedito...

besos

ppg dijo...

Al menos los reflejos no te fallaron.

:))

Inés Royo Oyaga dijo...

sí... podría haber sido peor y haber preguntado algo... jaja
beso pp!

Anónimo dijo...

Entonces vive en un Telo este tal Nico?