Una de las preguntas a las que me enfrento como española en Argentina hoy en día es "ché, ¿tan mal está España? ¿por qué no salen a la calle?". Y yo con mi cara de gallega habitual les digo: "Está mal, sí, pero es una crisis un poquitín diferente de la vuestra".
Hasta llegar aquí en mayo de 2010 yo había visto el Corralito en párrafos sueltos de libros de Historia que, como estaba muy cerca de la fecha, casi siempre se estudiaba por encima en junio, cuando el curso estaba por terminar. Y nunca entraba en el examen.
Sin embargo, cuando llegué a Buenos Aires lo entendí. Muchas cosas, 10 años después por aquel entonces, hacían referencia al 2001. "En 2001 estábamos en el horno", "estamos mejor que en 2001", "en 2001 nos hicimos fuertes"... Y alguien se molestó en hacerme entender que en 2001 los argentinos pasaron del todo a la nada de la noche a la mañana, sin saberlo, y sin anestesia. El que tenía 100 pesos paso a tener 10, el que tenía 10 paso a tener -5 y los dólares desaparecieron por arte de magia. La gente, hastiada, cacerola en mano, salió a protestar todo lo protestable y luego comenzaron muchos meses (algunos dicen años) de depresión, de calles vacías y de resignación. Fue una crisi política, económica y social.
(Espero que me perdonen los argentinos que resuma en un mísero párrafo lo que vivieron, es a modo esquemático).
En España, por mucho que la gente hable de un Corralito en Chipre, y de que el desempleo sea superior al de la Argentina de 2002, la crisis es diferente. Nuestra crisis es del estado de Bienestar. Donde mucha gente, mucha, mucha, mucha, lo está pasando muy mal. Donde hay familias (casi dos millones) con todos los miembros apuntados en el SEPE (ya es hora de no llamarlo INEM) y donde la prima de riesgo, el rescate, los millones de millones, los hombres de negro y la inutilidad de las reformas del Gobierno y de la Unión Europea son el pan nuestro de cada día.
Miles de jóvenes han cogido la maleta y se han plantado en otro lugar del globo (por obligación, no por "movilidad exterior" como se empeña en decir la Ministra de Empleo) y, aunque seamos unos burros, la solidaridad y las donaciones siguen siendo muy altas como para poder dar de comer a los que no tienen en Cáritas y otros centros de ayuda.
Pero en España sigue habiendo Sanidad gratuita, Educación gratuita, un sistema de desempleo que, aunque recorte cada vez más las prestaciones, paga a todos los parados (6.202.700) su paga el día 10 de cada mes, y una economía sumergida que, no me atrevo a valorar, pero que debe ser mucha a juzgar por cómo se sostiene el país. Algo que en cualquier país del Cono Sur es impensable.
El viernes vi la rueda de prensa del Consejo de Ministros en la que tres de ellos intentaban explicar, sin éxito y sin hablar claro, las nuevas reformas a las que nos vamos a enfrentar para "salir" de la crisis en 2016. Empezar a salir, mejor dicho. Ni las han explicado, ni les hemos entendido. Pero eso parece que no importa mucho tal y cómo están los números.
Y a pesar de mi mal humor y de tener que oír y aceptar que "estos son iguales que los latinoamericanos sólo que en Europa" vuelvo a reafirmar que no se puede comparar con la crisis vivida en Argentina. Y viven, que a ver quién es el guapo de Europa que sostiene un país de 40 millones de habitantes con un 26% de inflación y sin reconocerlo, diciendo que tiene un 10,2%.
Así que siempre contesto lo mismo. Que no es una cuestión de dinero, creo, es una cuestión de estado de ánimo, de tipo de crisis y de conciencia del chaparrón que está cayendo.
Y a pesar de mi mal humor y de tener que oír y aceptar que "estos son iguales que los latinoamericanos sólo que en Europa" vuelvo a reafirmar que no se puede comparar con la crisis vivida en Argentina. Y viven, que a ver quién es el guapo de Europa que sostiene un país de 40 millones de habitantes con un 26% de inflación y sin reconocerlo, diciendo que tiene un 10,2%.
Así que siempre contesto lo mismo. Que no es una cuestión de dinero, creo, es una cuestión de estado de ánimo, de tipo de crisis y de conciencia del chaparrón que está cayendo.
Por el mantenimiento de la salud, la educación, el desempleo, la solidaridad y el dinero negro, y por alguna razón más que no sé cuál es pero me encantaría saberlo, creo que España no ha caído todavía en la inseguridad, en los destrozos, cacerolazos y en quemar a lo bonzo a los que consideramos responsables. Puede ser que nuestra capacidad de aguante la estén poniendo a prueba, pero no sé cuándo (ojalá lo supiera) esto va a estallar si hay que esperar hasta 2016,. El tiempo vuela, pero son 3 años más (yo tendré 30). Y me da miedo.
La paciencia y el aguante, en política, en economía, en fútbol y en la sociedad, tienen un límite. Y, en mi humilde opinión, la de los españoles lo está rozando desde hace unas semanas.

4 comentarios:
Eugenio un Argentino q posee una pequeña tienda de periódicos y revistas en el barrio.Llegado tras el corralito,habla con nostalgia de su querido y añorado país -)) crisis!! crisis!! Ustedes no saben lo que es crisis .
"Nuestra crisis es del Estado de Bienestar". Me gustó esa frase para sintetizar la diferencia principal.
Sos una genia!!
Muchas gracias por los comentarios y halagos. Ojalá no tuviera que haber escrito esa frase, pero me temo que es lo que hay hoy en dia.
Besos a l@s tres
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