Además de las mil cosas que he comentado y que se saben que nos distinguen a los españoles-latinos de los gringos, hay una cuestión que a mí me ha sorprendido estos tres meses: la honradez. En las cosas más sencillas. No es que nosotros seamos unos perros, que también, pero hay cosas que hay allí que en España creo yo que, por el momento, son impensables. Veamos.
En EE.UU. existe Netflix, una especie de videoclub online en donde por 9 dólares al mes puedes: escoger películas que te mandan a casa gratis, la ves, la re-ves una y otra vez si quieres, da igual el tiempo que la tengas, y la vuelves a poner en el buzón sin coste alguno porque el sobre lleva el franqueo pagado. A los 2-3 días te vuelve a llegar la siguiente que has pedido. Además de la posibilidad de ver las que quieras online desde el portátil. Todo esto entre millones de títulos y series que es imposible imaginar.
¿Por qué no funcionaría en mi querida España? Porque allí si te gusta la película lo más probable es que te la quedes, como no es tuya probablemente la ralles sin apenas preocuparte, y porque el correo funciona como quiere (cosa que aquí va a las mil maravillas). Aquí en ningún momento de la página hablan de penalizaciones o multas (dan por hecho que la gente es legal y va a hacerlo bien). Para rato abro yo un negocio similar por allí.
Otra de las cosas que no se podría poner aquí es el autoservicio de las bebidas. En muchos lugares en DC tú pides y pagas en caja la bebida que quieres, te dan un vasito y tú te lo llenas. Inexplicablemente aquí si la gente pide una Coca-cola mediana, va y se sirve una Coca-cola mediana, y ya está. En España el 80% pediría un vaso pequeño de agua y rellenaría hasta hartar el vasito pero probablemente de Coca un viaje, otro de Sprite, otro de Fanta y así hasta probar las doce combinaciones existentes o hasta que no pueda más. Es cuestión de que estamos hechos de otra pasta.
De la misma forma sería imposible mantener el sistema de propinas que hay aquí. Cuando pagas con tarjeta, pagas pero dejan la cuenta abierta. En el ticket de firma indicas qué propina quieres dejar (5,6 o 20 dólares, pero lo normal es el 15% de la factura) y entonces añaden la propina y cierran tu cuenta. Yo no confío mi cuenta abierta en España ni en el restaurante de mi abuela.
Y luego hay cuestiones mínimas. En el metro se hace un pasillito para que la gente salga y entonces se entra al vagón (en España es a ver quién entra primero, más o menos), en la parada del autobús se establece una fila sin que tenga que haber alguien organizándola (allí como en el metro, tonto el último) y en el súper la propia cajera te mete las cosas en la bolsa. En el Eroski la tipa parece que cuanto más agobiada te ve porque no puedes abrir la dichosa bolsita de plástico, más prisa se da para pasarte las cosas por el código y acumularte el trabajo. ¡Menudas son ellas!
Aquí no sabrán salir de fiesta a nuestro modo, no conocen el perder el tiempo un domingo ni dejar cosas a medias. Pero oye, honrados, son un rato.
5 comentarios:
Bueno pero sabiéndolo con no poner el video club ese, ni lo de las bebidas suficiente. Cada uno tiene sus cosas buenas y malas, y a jetas a los españoles no nos gana nadie, qué le vamos a hacer!
Te espero con los brazos abiertos en unav. Te eché enormemente de menos este fin de semana en la celebración de fcom50. Pero te pondré al día. como ves ahora me ha dado por madrugar...
tdr
hola guapa q raros son o somos segun lo veas no te preocupes q no vamos a montar ningun negocio de esos. Lo de la propina si q me a gustado, ya podia ser aqui eso tambien porq hay mucho rata q solo deja un centimillo, si quieres pasate por el mio y nos dejas ese bote jajaja.Q TENGAS BUEN VIAJE, TEN CUIDADO CON LAS MALETAS Y Q NO TE TOQUE UN NIÑO LLORON AL LADO JAJAJA. UN BESAZO Y TE ESPERAMOS CON LOS BRAZOS ABIERTOS(Q GANAS DE VERTE)HASTA MAÑANAAAAAAAAAAAAAA
Muy b u e n o...
Buh, en Argentina es peor. La película directamente te la bajas por el emule. En el restaurante, el argentino se lleva el vaso desde casa y se lo llena una y diez mil veces. Por supuesto, la última antes de marcharse y bien hasta arriba (hasta el punto de hacer srrrrp). Que se queden con sus sistema de propinas, que aquí están más domesticados. Los camareros flipan cuando viene un tío como mi padre y les suelta en un restaurante 10 euracos de propina.
Bueno guapa, estás últimamente tremenda con el blog. Sigue así y nos vemos la semana que viene
Bendita organización de los anglosajones. Aquí vamos más anuestro royo. ¿Hacer colas? Para qué, si cuando eres jubilado te crees con derecho a colarte en todas. ¿Pagar la consumición al pedirla? Sí hombre, y encima le miras con mala cara al camarero como si te estuviese llamando ladrón. ¿Pasillo para salir/entrar del metro? Jajajaja. Sí, sí, tonto el último... Spain is different.
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