jueves, 9 de diciembre de 2010

Caminito gana


Resucité. La verdad, y con perdón, es que estar mala es una verdadera mierda. Y yo hacia mucho que no estaba así, sin saber muy bien qué pasaba por ahí dentro (y no lo sé todavía), sin mi madre cerca dándome la pastillita, el vasito de agua, la chapa preguntándome cada 5 minutos qué tal estoy... Aunque esta vez tuve padres vía Skype, y enfermeros que me ponían trapos de agua fría en la frente a lo Mujercitas (una de ellas la de aquí al lado, que para 15 días que me visita me la tuve que llevar de excursión al sanatorio- y le encantó, por cierto; el otro, un santo).

Pero todo esto va aparte... El otro día, tras 4 en la cama, mis amigas, mi careto blanco y yo fuimos a Caminito. Para el resto de la humanidad lugar de colorines de Buenos Aires, muy turístico, muy bonito, y muy de la Boca... Para mí, el lugar donde siempre que voy, vaya con quién vaya, la monto.

En agosto con la visita de Nacho fuimos, aprovechamos los rayitos de sol que empezaban a asomarse y nos tomamos algo en una terraza. El doble de Maradona dando vueltas, los perros de la Boca dando vueltas a mi alrededor y un bocadillito de jamón. Final de la historia: camarero adolescente cegado por mi belleza (¿?) me pide mi número de teléfono, se lo anoto, me salta aquella mítica de "yo te doy un beso y si no te gusta me lo devuelves" y a los 10 minutos me escribe un mensaje para quedar a tomar algo algún día (que recibió mi amiga Alicia, por su puesto, porque para qué dar mi teléfono si me sabía mejor el de ella). Caminito 1- Inés 0.

Noviembre ya con sol perpetuo. Mismos actores en escenas cambiando a Nacho por Cristina y sin Alicia, que también estaba mala (o se lo hizo para no tener que ver al camarero enamorado). Misma terraza, el doble de Maradona dando vueltas, los perros bosteros dando vueltas a mi alrededor y un botellín de agua (no estaba para leches mi estómago). Final de la historia: camarero adolescente nos divisa pero no nos hace ni caso y se hace el que no nos ve mientras tres cámaras de televisión nos graban a la par que dos tipos disfrazados de reclutas quieren robarme un pico porque están en un programa de televisión chileno y es como una prueba.

Recluta número 1 me pide además del beso (directamente, el chileno no se debe andar con chorradas ni chamuyos) mi número de teléfono (que anoto, el mío, no el de Alicia, aunque creo que con un número mal) mientras el comandante (tercero en escena) viene a buscarles en plan "se te ha terminado el tiempo, chato, perdiste porque no te has llevado el pico". Se despiden, me hacen la cobra ambos reclutas intentando rascar algo de mis labios, y camarero enamorado sigue sin darnos bola. Estos no nos llamaron (a Ali siempre le llaman, a mí no). Caminito 3- Inés 0.

Y así navegando el otro día por internet encontré el programita de marras, que es una especie de Gran Hermano chileno llamado el Pelotón... (y como salga algún día en antena me moriré).

Creo que Caminito no es mi sitio... o sí, yo qué sé...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja, cuando fui yo, fue mucho más tranquilo.... tendré que volver.... Estaremos pendientes del pelotón. Besos, hasta pronto!!!

Martin dijo...

Te aprendiste el tango Caminito?
Beso! TQM

Inés Royo Oyaga dijo...

TAL CUALLLLLL, tenemos que buscar el videito y me meo!!!

Martín, noooooooo me lo sé!!!! mostrámeloooo

bsos

pichi dijo...

q profesional aquel camarero !!!! todavia me acuerdo de la cara de alicia, jejeje

bss