
Yo soy socia de todas las aerolíneas, no me da para viajar siempre con una y sumar millas. A mí me da para viajar con la más barata y tener millas, pocas, en todas, con la esperanza de que algún día todas se unan para hacerme platino directamente, pero por el momento no. Así que la vuelta volé con mis amigos de TAM que tan bien me habían tratado en mi desembarco en Argentina hace más de un año (recordemos aquí) y aunque el viaje con Marta de Logroño a Madrid tuvo atascos y las dos pensábamos que perdía el vuelo, pero ninguna lo decía claramente, llegué a embarcar sin problemas.
Poco sitio como siempre, almohada, manta y a dormir la mona. Doce horas hasta Sao Paolo, 10 dormida. Demasiado buen viaje... Así que llegué al invierno brasilero, con poca ropa, mucho sueño y mi vuelo perdido en algún lado de esa horrible terminal, menos en las pantallas. Decidí que era demasiado pronto, así que me tumbé en dos bancos y dormí otro rato. Hasta que me entró el canguelo de las 6 de la mañana y fue a preguntar. "Señorita, vuelo cancelado por las cenizas del volcán, está cerrado Buenos Aires, Córdoba y Montevideo; en tres horas vuelva aquí que le damos su maleta y llevamos a un hotel hasta nuevo aviso". "¿¿¿¿¿!!!!!PERDÓNNNNNN!!!?????".
Yo no es que no lo pensará, que sí, pero cuando el señorito de TAM me dejó embarcar en Barajas supuse que estaba al tanto de que nunca iba a llegar a destino. Mala suposición. Así que con cara de lerda me fui al baño a analizar la situación: estaba sola, helada y dormida en Brasil, sin cargador del ordenador, sin Blackberry, con un Nokia chungo español con una raya de batería y con una mala hostia importante. Conclusión: aquello no iba a salir bien.
Me contacté como pude con quién pude, me fui tranquilizando, y para las dos horas estaba en un hotel de cinco estrellas al lado del aeropuerto con vales para comer y cenar en buffet libre y con un grupito de 4 personas a los que en una hora me dio tiempo a contarles mi vida, ellos la suya, y hacer medio piña. Ante la adversidad, la unión, pero mi yo, mi cabeza en la oficina donde había cumpleaños, mi mesa llena de cosas y mi mala leche por no tener ordenador, seguíamos un poco histéricos.
Así que así pasé un día, hasta me dí un baño que llevaba años sin hacerlo (baño en el sentido de baño de inmersión a la argentina), pero el segundo día ya no me banqué más la incomunicación y me fui al aeropuerto con ganas de guerra. Los de LAN me pasaban a TAM, los de TAM a LAN y así me pasé tres horas explicando que a mí me daba por el saco quién tenía la culpa, que ya calculaba que el volcán es algo natural y no le habían dado ellos a un interruptor para que escupiera ceniza, pero que yo necesitaba apuntarme en alguna lista o algo que me garantizara volar algún día, después de los mayores, las embarazadas, los niños, los enfermos, las mascotas y todo ser viviente que tenía preferencia sobre mí, europea y joven. (Bueno, evidentemente a todo esto ponedle un volumen de voz algo elevado para que me entendieran bien el español y muchos aspavientos de los míos, no mantuve la calma más que las dos primeras horas).
Y me fui con el recado al hotel. Realmente no sé qué me fastidiaba más, si pasar dos días en Brasil sin poder ver nada cuando podría estar en mi casa con mis padres, si la impotencia de no poder estar donde quería y trabajar un poco porque se terminó la batería, o el hecho de que nadie se responsabilizará de mí. Pero entre un pensamiento y otro una amable azafata vino al hotel y me dijo: "Quizá salga un vuelo a Buenos Aires esta noche, puede estar aquí en 10 minutos?", "Y en dos también, ahora bajo".
Y bajé dos veces porque no me iba la tarjeta de la puerta, subí, bajé, subí. Y todo el séquito de abandonados fuimos al aeropuerto. Y ahí nos plantamos; el profesor de la uni de Washington, una chica que llevaba dos meses de mochilera por Europa, una pareja que venía de USA, el cura, el estudiante que defendía tesis ese día y no llegó, la americana que iba a trabajar a Argentina (welcome le dije...), el vendedor de productos científicos, un afamado constructor argentino, una alemana-argentina que baila y da clases de tango, y la gallega desesperada y su mala leche que no la dejaba sola.
Y volé, volamos esa noche, pero no sin antes ser la última en no entrar en el vuelo de las ocho, sin discutir con un hombre que me gritaba por llevar un carry on grande (el pobre hombre se hizo el listo y no sabía que yo estaba de peor humor que él), sin quererme comprar todos los productos de MAC que no había en stock (maquillaje, no Apple) y sin cagarme en el volcán, en TAM, en LAN y en todo lo que rima con -an.
Y nunca amé tanto Buenos Aires como el miércoles a las 4 de la mañana.
7 comentarios:
HOSTIA ES CON H, TANTO LA BUENA COMO LA MALA. YA TE LO HE DICHO MUCHAS VECES.
Pues no tantas como piensas cuándo no tengo idea de quién eres...!!! ya lo he cambiado!!!
TU AMADO PADRE.
jajaja, me lo esperaba!... ya esta cambiado, amado padre, PRIMER COMENTARIO QUE ME PONES Y PARA DECIRME LO DE HOSTIA!!!
;)
Ostia va con hache??? Si tu amado Padre (con mayúsculas) lo dice... es que así es.... También debo reconocer, que salvo estés por tomar la comunión, aquí, no se dice tanto como allá!!! Igual, y no es que no le creyera, fuí al "buscón":
Hostia.
(Del lat. hostĭa).
1. f. Hoja redonda y delgada de pan ácimo, que se consagra en la misa y con la que se comulga.
2. f. Cosa que se ofrece en sacrificio.
3. f. vulg. malson. Golpe, trastazo, bofetada.
mala ~.
1. f. vulg. malson. Mala intención.
a toda ~.
1. loc. adv. vulg. malson. A toda velocidad.
de la ~.
1. loc. adj. vulg. malson. Muy grande o extraordinario. Se ha comprado un coche de la hostia.
hostia, u hostias.
1. interjs. vulgs. Denotan sorpresa, asombro, admiración, etc.
la ~.
1. loc. adv. vulg. malson. la leche.
ser alguien o algo la ~.
1. loc. verb. vulg. Ser extraordinario.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
No sé porqué dice tanto... "vulgar"
Besos Inés, y a tu amado Padre!
Buf, en serio, qué pesados pueden ser nuestros padres, ¿no? Me alegro que hayas llegado bien. El otro día cené el en el Kaba y Ana ya me dijo que todo había ido ok. Besos
Martíiiin!!! para criticarme usá tu blog!!!
Publicar un comentario en la entrada