domingo, 30 de agosto de 2015

Del universo y más allá


Hoy cumple 60 años la persona que me trajo a este mundo, por no decir la madre que me parió que suena un poco fuerte, la que... la que... la que...:

La que tiene soluciones para todo, bien sea a base de esparadrapo o de Ilvico.

La que peina a su nieto 17 veces cada dos horas. Y la que no entiende como su tercera hija (que soy yo) sale de casa sin peinar.

La que cuando vas hecha un cuadro te sugiere un "y si te pones...".

La que no le gusta mucho cocinar pero plancha 25 camisas XL en 15 minutos.

La que 10 días antes de mi viaje de vuelta me dice: "Hija, ¿ya has hecho la maleta?" cuando ella misma puso en los genes la habilidad de hacerla a última hora.

La que no te deja salir de su casa con el vaquero sin planchar porque "ya van a decir que vaya madre que no plancha". Y damos fe de que plancha, si existieran Olimpiadas de Plancha la llevarían convocada y estaría peleando por el oro junto la señora de la tintorería.

La que si pasa algo según entras por la puerta, como un perro que lo huele desde el ascensor, suelta la plancha a 250 grados, va a la entrada y te dice: "¿Qué pasa?".

La del eterno: "Abrígate", "¿quieres que te deje mi bufanda que te va muy bien?", "¿no quieres un poquito más, chica, que mira que pequeño es este filetito que me queda?", "¿un plátano que tiene potasio?", "eso está un poco arrugado, ¿vas a salir así?", "yo no lo he tocado, estará donde siempre", "a que lo encuentro", "¿qué tal te lo pasaste ayer, había mucha gente?", "¿quieres que te lleve?", "que no es nada, no te preocupes", y un largo sinfín.

La que el día que se iba de mi casa en Buenos Aires me quería llevar con ella en la maleta tras 5 días de huelga de basura en toda la ciudad. La que el día que se fue de Washington DC cuando me vio que no sabía ni decir ni gracias estuvo un año preocupada.

La que es capaz de escribir 5 mensajes de WhatsApp y usar solo 3 palabras y cuatro puntos, el resto: emoticonos. 

La que levantó la mano en una reunión del colegio en la que pedían padres voluntarios para llevar a toda la clase de viajes de estudios a Italia. Y vino. Doy fe de que vino.

La que 7 años después de usar Skype al terminar me pregunta "¿cómo cuelgo?". Creo que ya es un acto involutario.

La que mueve la boca mientras lee. Y a veces susurra. Y ahora me quiere matar por contarlo.

La que en rebajas no puede entender como las nuevas generaciones encontramos esos chollos.

La que nunca deja de sonreír y nunca aparca el optimismo, porque sino hubiera hecho estas dos cosas en los últimos 60 años estaríamos todos en el fondo del río.

Para todos su madre es la mejor del mundo, y puede que sea cierto, allá vosotros con vuestras discusiones. A nosotros nos ha tocado la mejor del universo.

Felicidades mamá, a por otros 60 más.

No hay comentarios: