Sólo tengo aplausos y mil abrazos y besos para...
Mis padres y para María, Ana, Jesús y Felipe, por comidas con sobremesas extralargas (ahora ya con copa incluida) y por llamarme todas las semanas para ver qué tal estoy, para pedirme dinero o para dármelo. Porque ya van 22 años que no me han fallado ni un minuto.
Para Rubén (para este besos), porque por quinto año me ha aguantado más que los anteriores, mis gritos, mis llamadas, mis enfados y mis chorradas y está ahí para mi huída.
Para Susana, por convertirse en mi brazo derecho aunque ahora la tenga un poco más lejos que la habitación de al lado, para Fio, por entenderme más de lo que piensa, para Eider, por estar ahí y para Cris, porque aunque no está la tenemos presente todos los días.
Para Eva, Raquel, Ana, Inés, Elena y Natalia, por no fallar nunca cuando nos juntamos, por intentar mantener el contacto aunque sea vía mail en los últimos meses y por hacer de los últimos diez años los más escándalosos de mi vida.
Para la enana de Cris y para la loca de Marta, por las mejores fiestas del año.
Para Chupi, Isa, Pili, Ana, Laura, María, Bea, Álvaro, Juan, Pichi, Álvaro, Jaime, Bélén, Luis, Elena... por convertir Noja como siempre en los mejores quince días del año.
Para Miguel Ángel, Paco y Luis, porque que estéis ahí es más importante de lo que pensáis para mí. Por vuestro apoyo ahora (y espero que luego aunque estaré algo más lejos...), por todo lo que me habéis enseñado de Periodismo y de otras cosas y por las risas que nos echamos y echaremos.
Para Jordi, Marta, Patri, Maite, Mateye y todos los alumnos de los Másteres, por hacerme más fácil mi entrada a la Universidad al otro bando y estar siempre, y para todos (más bien, todas más Luis, Enrique y Josean) las del meeting por acogerme como una más y esas sobremesas interminables.
Para Teresa y Matías, por las cenas y acogidas en Madrid, por la gran boda y por la ayuda para mi aventura americana...
Para David por dedicarme media hora diaria para el café y aguantar mis sermones.
Por su puesto para Justo, César, Terni, Diego, Toño, Raquel, Esperanza, Eduardo, Nafa, Martín, Nuria, Tomás, Miriam, Chema, Charly y toda la gente del periódico y la televisión. Por aguantarme las tardes de domingo resacosas, las mil y una repeticiones porque me entraba la risa grabando y por enseñarme a hacer las cosas bien aunque fuera sábado y domingo.
Para otros, por las fiestas que nos hemos pegado.
Para Toni, Markus, Giaco, Felipe, Samu, Julen, Suso y Oier, por llevarme al Foster a engordar y descubrir lo que es capaz de comer un hombre, además de por sus risas y favores varios...
Para todos los de mi clase de Periodismo, para los de Cincuenta y para los Sinestésicos, por aguantar mi gran humor currando en algunas ocasiones y a hacer que me ilusione un proyecto.
Para todos mis amigos de siempre que aunque no estén tan presentes en los úlitmos años me emocionan cada Navidad o cada cumpleaños con un sms y con saber que siempre podré contar con ellos para lo que necesite.
Para todas las personas que he conocido este año, que sois muchas, por aumentar mi agenda y ayudarme en todo lo que está en vuestra mano para todo.
Y a todos, GRACIAS, porque en mayor o menos medida me habéis apoyado, ayudado o abierto los ojos para tantas cosas que son imposibles de enumerar, pero sin vosotros en vez de memorable, el 2008 hubiera sido, simplemente, otro año más.
Bienvenido 2009...
miércoles, 31 de diciembre de 2008
martes, 30 de diciembre de 2008
2008, memorable (I)





Presentación de Cincuenta, 28 programas de Juegos Deportivos, decenas de partidos de tercera y sus crónicas, 85 visitas a Zara, 104 cenas de amigos, clase, periódico, proyecto, hermanas, 154 salidas por Logroño y 27 por Pamplona, 5 viajes a Madrid, 1 a Noja, 1 viaje a Cuba, 1 a París, 2 a San Sebastián, 1 a Segovia, 1 a Zaragoza, 1 a Santander, unos Sanfermines y unos sanmateos, una visita a Ikea, 36 noches en el bar currando, xxx litros de cubatas ingeridos, cientos de horas en la Universidad, CINCO bodas, Licenciatura en Periodismo, Sinestesia, 17 fines de semana en el periódico, 71horas de llamadas recibidas, 21 de emitidas, 7868 besos y abrazos, 71 entradas en el blog y 504 comentarios, un accidente de coche y medio mes de collarín, dos comuniones, dos bombas de ETA a 100 metros, 101 horas de rehabilitación, 12 últimos exámenes, 2 subidas a la nieve, 211 visitas al cajero, 15 cines, mi primer trabajo serio, 97 nuevos amigos, 208 contactos nuevos en la agenda, 2.698 mails enviados y 4.307 recibidos,un bautizo, 128 horas de inglés, dos despachos, 124 cafés a las 11, 125 comidas en el meeting point, 63 reuniones, 407 horas de Facebook y Tuenti, 500 de televisión, 2.643 mensajes enviados y 1.876 recibidos,5 fiestas, 7 fiestas de cumpleaños, horas de estudio.............................
Y TODO, CON LOS QUE SIEMPRE ESTÁIS CONMIGO.
GRACIAS
¡¡FELIZ 2009!!
(Mañana tendréis agradecimientos personales...)
domingo, 28 de diciembre de 2008
lo somos todos...

Para rematar las fiestas a alguien se le ocurrió poner entre cena y cena el 28 de diciembre, día de los Inocentes. Este el día que ya hace que odie la Navidad toda entera...
Porque hoy es fácil que alguien te cuente algo que es mentira, que te gasten una broma (suave o pesada que hijos de p hay en todos los lados) o que te tomen el pelo. Pero, lo siento, caer es ser un poco imbécil. El día de hoy es como ir a dar un susto a alguien y avisarle un segundo antes. Que lo pone en el calendario... (aunque igual habría que ponerlo en día rojo para que todo el mundo esté al tanto).
Y hoy, como hemos avanzado bastante, las bromitas son vía mail, blog o Facebook, teléfono o sms. Y así, año tras año, una y otra vez se dice que recordamos la matanza de niño de Herodes (manda pelotas el recuerdito...). Y veremos a los famosos caer en las bromas en la gala interminable de Inocente, Inocente (y veremos a Juan Imedio en su aparición anual en la televisión nacional), noticias falsas en los periódicos, fichajes ficticios, muñequitos de papel en las espaldas... y mañana nadie se acordará ni de las bromas, ni de los pobres niños, ni de Juan Imedio.
Pero para mí todos los días del año son el día de los Inocentes. Que lo somos todos...
lunes, 22 de diciembre de 2008
Gordo

Como ya dije no me gusta la Navidad. Pero inexplicablemente todos los 22 de diciembre se me cae una lagrimilla. Que Justo ahora mismo estará dejando de leer porque dice que últimamente no se ríe cuando me lee, pero que se aguante.
Y es una chorrada como un templario pero antes de irme a clase, o a trabajar como hoy, que una se va haciendo mayor, veía un poco la lotería y sólo por pensar que algunos van a tener suerte y van a, de repente, aumentar su capital un poco, pues me emociona.
Que no voy a ser yo, porque jugando una papeleta del PP que me regalaron en la Uni mucha potra debería tener (y además no me lo merezco tanto como otros), ni será el (perdón) imbécil que se ha gastado más en lotería de lo que le puede tocar. Pero seguro que a más de uno de los que el 32.365 les quemaba en la billetera les arreglará un poco el año, que se presenta golosito por lo que mi santo padre nos avanza.
Así que si os ha tocado, enhorabuena y espero la cena de celebración, y a los que no, lo siento pero la probabilidad es de 0,0000016, así que pensad que otros tantos millones de personas están en las mismas, emocionados. Porque aunque no te toque algo tiene hoy que te alegras por el resto. Podría ser todos los días 22 de diciembre.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Pensar a largo

Foto de Google
Nunca he sabido pensar a largo plazo, ni para los ejercicios de Empresa Informativa (así me fue, un 4), ni para mi vida, ni para algo que me quede más lejos que los próximos 3 meses (corto plazo). Y ahora que estoy a 2 meses (me he comido 3 sin darme cuenta desde septiembre) de irme a 8.000 kilómetros no sé muy bien a qué, sólo oigo a la gente preguntarme por mi futuro (a largo). Y me estáis agobiando.
Me voy con 25 kilos de equipaje (una de mis grandes preocupaciones actualmente porque DHL se va a forrar conmigo), con un inglés bajo-medio que no me va a dar ni para pedir en el Mcdonalds un Big Mac "only meat with diet coke", sin (de momento) grandes planes de trabajo ni un visado que me vaya a dejar estar allí más de 90 días seguidos (con lo que el 27 de mayo estoy de vuelta unos días).
Tampoco sé si podré seguir escribiendo en este blog, o lo cambiaré de idioma o si se convertirá en una forma de controlar cómo me va la vida para todos los que os dejo aquí. Porque no sé dónde pararé, ni sé si mis padres este año me comprarán un ordenador (el año pasado me compraron la funda vacía los muy perros...) o si me lo compraré allí que es más barato y van sin Ñ y con cargador americano. No sé nada.
Mi hermano apuesta que en mayo vuelvo y me quedo en España, mi madre dice que para Navidad 2009 no aguanto más, y mi padre me suplica que no vuelva nunca que ya van ellos allí a verme. Y yo estoy a verlas venir porque no sé pensar a largo plazo.
Sé que me voy a Washington DC, el día (27 de febrero), la hora (10 horas desde Pamplona a Madrid, a las 13.15 horas a London y de ahí a Washington DC a las 17 horas) y el lugar que voy a habitar durante los primeros 30 días (un hotel frente a la embajada española). Pero no sé más, ni quiero.
Porque bastante tengo que oír la radio en inglés, tener 5 horas de clases de inglés a la semana, ver el Ala Oeste de la Casa Blanca en inglés, leer en inglés canciones que voy escuchando, pensar en inglés mientras vengo a trabajar y vuelvo a casa y soñar en inglés.
Porque a eso voy, a aprender inglés, es lo único que sé. Y no quiero saber nada más porque bastante tengo con esto. Que me agobia, y mucho.
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