jueves, 12 de junio de 2008

Pasado, mejor

Hoy han terminado la Selectividad en algunas Comunidades Autónomas y antena 3 dentro de sus noticas actuliadad-ocio-gastronomía ha emitido imágenes de preuniversitarios quemando apuntes, tocando la gaita (que no tocándose que eso lo harán de ahora a septiembre) y de botellón mañanero. Y... ¡no me extraña!

Porque ahora hace cuatro años que yo la hice y, desde entonces, no he echado de menos el colegio ni un minuto. En la Universidad se curra, se estudia, se aprende ¡qué leches! pero se curra, estudia y aprende algo que te gusta y que has elegido (en el mejor de los casos, si no te obligan a seguir el gremio familiar o a hacer lo que tu padre-madre considera mejor para tu futuro...). Te dejan de enchufar Filosofía aunque seas de Ciencias, de dar Matemáticas que nunca utilizarás, una Informática obsoleta...

Vale que quince años con las monjas han sido la base de lo que ahora puedo ser, que me enseñaron a leer y escribir, a conocer los planetas, la tierra, al hombre, la Mecánica, Física, Química, Dibujo (en definitiva todo lo que sé de ciencias porque desde entonces, cero), un deporte al mes (gracias a eso aprendí a jugar a muchas cosas), modales... Pero también fueron muchos años de deberes, problemas y láminas a diario, evaluaciones continuas, exámenes semanales, evaluación de lo que hablaba en clase (bastante, la verdad), de cómo llevaba el uniforme, control de la asistencia y retrasos, cuadernos y dibujos al día y un largo listín de actividades-materias-ocupaciones que me dañaron cero, me enseñaron mucho y me agobiaron más.

No había otra cosa que el colegio (es lo que toca cuando eres pequeña, de acuerdo): deberes entre semana (ir a entrenar era una fiesta si tocaba...), repasos los fines, trabajos en grupo... Así que cuando llegué a la universidad vi el cielo: me di cuenta de que hay vida después de las cinco de la tarde, se puede ir a tomar algo, al cine y aún así te da tiempo a hacer la práctica que toque (porque en Periodismo estudiaremos poco pero todos los días tenemos algo que hacer), que no dependes tanto tanto de tus padres (aunque ellos patrocinan la posibilidad de estar fuera, la dependencia sigue existiendo)...

Un millón de cosas en 3-6 años en los que haces lo que verdaderamente te gusta: tu carrera, tus amigos y tu vida. La envidia que me han dado lo de la tele, poruque ahora empiezan lo mejor.

4 comentarios:

CRIS dijo...

La selectividad, qué recuerdos!!. Mañana subo a la hemeroteca y busco el peri de mi selectividad, allí salgo raja que te raja justo antes del exámen. Bueno, la foto es de mi segunda selectividad, me gustó tanto que hice la de junio y la de septiembre. En el cole dabas “modales”, qué bueno!, en Maristas a mí me daban “pretecnología” (con mi serrucho, los pelos que siempre se rompían, la lija…; ahí me empezó a gustar el bricolaje). MUAK

J.L. García Íñiguez dijo...

Yo aprobé selectividad en junio y aún me pregunto cómo. Ahora, cuando me cuesta una barbaridad estudiarme un examen, pienso en aquellos años, cuando en junio me sacaba el curso entero de Historia del arte y me lo estudiaba en cuatro días... Ay... Aquello sí que era estudiar. He perdido tantas neuronas por el camino... En fin, que estos chavales no son conscientes de que ahora empiezan lo mejor, como no lo fuimos nosotros. Joder, Inés, que mayor me haces sentir... Hace cuatro años yo andaba por Salamanca viendo la Eurocopa de Portugal. De hecho, hice selectividad cuando Camacho era seleccionador y Corea nos robó en el Mundial. Jesús! Seis años ya... En fin, me voy a hacer mi último examen de junio de la carrera (y espero que de mi vida).

Luisgui dijo...

Yo me acuerdo que en Selectividad nos pegamos una copiada de ordago en Latín, y en literatura. Fue increíble.
Y del colegio... ¿todavía existirá esa entrañable asignatura llamada pretecnología en la que había que aprender a hacer una instalación eléctrica, marquetería? Dios, qué sufrimientos.
Cuidarse por Logroño y a por ellos Ins. ¿Quedan dos? y... VACACIONES

Inés Royo Oyaga dijo...

Selectividad es la risa... y lo de copiar no copie que soy muy torpe pa eso, Luis. Me quedan tres... esto es interminable!

Cris, yo daba tecnología entera y era super jodida!!! hice hasta un puente levadizo con sus semaforos y el copón... Y es cierto, los pelos de la segueta se rompían siempre.

Terni, eres viejito asimilalo ya que eres un periodista de El Correo hecho y derecho... (aunque igual lo de derecho hay que comprobarlo).

bss para los tres