martes, 9 de junio de 2009

Historia patria


Hoy es fiesta en casa. Durante los últimos años siempre he pasado este puente de San Bernabé estudiando, otros años tuve la suerte de tener un viajecito, incluido París en el 2000, y este año me pilla un poco lejos. Pero, aunque no tiene nada que ver con San Mateo, como que me gusta.

Una es riojana de palabra y obra, nada de boquilla. Presumo de tierra, de Laurel, de costumbres, de gastronomía y, como no, de vino. Cada vez que oigo esa gran canción que dice

Mi tierra es La Riojaaaaaaaaaaaaaa,
Logroño es mi puebloooooooooo,
cruce de caminos, puente sobre el Ebro,
cuna de mi lengua, camino de encuentros,
y nadie en Logroño se siente extranjerooooooooooooooooooooooo
¡Viva San Mateeeeeeoooooooooooooooooooooooooooooooo!

me acuerdo de las tardes en Las Gaunas y reconozco que la llegué a tener en el iPod un tiempo (y la terminé borrando). Y cada vez que alguien aquí la reconoce cuando digo de dónde soy pues como que me lleno de orgullo.

Pero lo que viene a ser historia y de enología una no tiene ni puñetera idea. Ya cuando hace unos años me embarcaron en la gran aventura de intentar, que por su puesto no lo conseguí, ser Vendimiadora me dí cuenta de que en el colegio no es suficiente con una lección de historia local en 5º de Primaria. Y cuando fui a la cata con Cristina hace unas semanas y no distinguía ni un aroma ni un color (y mucho menos sabor), comencé a preocuparme.

No tengo ni idea de uvas, ni de fueros, ni de estilos de las iglesias de Logroño y mucho menos de los alrededores. No me sé todos los alcaldes, ni la historia de muchos rincones, tampoco sé mucho de vinos, y lo cierto es que los empiezo a disfrutar ahora que estoy lejos, y entonces me he dado cuenta de que esto no puede ser.

Cómo mucho podría intentar contar la leyenda de la gallina de Santo Domingo de la Calzada que cantó después de asada, distinguir un vino medio de uno bueno, ser guía turística de la Laurel y de la Plaza del Mercado y presumir de tierra que es lo que mejor hago. Pero, de nuevo, esto no me parece suficiente.

Y para que los que ahora mismo estén pensando en dejarme un comentario en plan: "Niña tú lo que eres es subnormal, no riojana", decirles que me voy a poner al día con el tema patrio porque lo primero es lo primero y conocer de dónde viene una como que es un poco básico. Que lo primero es reconocer que no me acuerdo de casi nada de lo que estudié en mi quinto.

Feliz día de La Rioja a todos los riojanos y a los que no lo sois, no sabéis lo que os perdéis.

4 comentarios:

CRIS dijo...

Como Guía no tienes precio nena... Nosotras no entenderemos de vinos, pero sabemos si uno nos gusta o no y con eso vale. Gran día el de la cata con copazo anterior incluido... MUAK

David dijo...

Este finde me toca hacer de guía de Logroño y La Rioja para dos amigos de Madrid, así que además de los vinos, la gastronomía y la fiesta, me toca una tarde de viernes poniéndome al día de todo lo que tenemos para dejarlos impresionados. Por cierto, yo también me he quedado sin día de La Rioja y sin San Bernabé (que es mañana).

Anónimo dijo...

Empieza por lo de Asparrot, verás, verás, que orgullo... Aunque mañana cuando mi pelo huela a pez frito y acabe harta de la gente de la fila, preferiré haber sido sevillana, que lo único que hacen es ponerse colas y pasear a caballo. Besos bro

Inés Royo Oyaga dijo...

Cris, sabemos eso que no es poco...
DAvid, no te quejes que tendr'as San Ferm'in y yo ni eso...
Bro, lo del pez est'a genial, no te puedes reir m'as.. aunque es verdad que es un poco paliza.
bsos