La misma semana que me puse enferma estaba ayudando en un seminario en la Facultad (Graduated School of Political Management) donde tuve la suerte de desembarcar cuando llegué con los del Máster de Navarra. Era mi segundo seminario, primero ayudando y a mitad de camino les dejé tirados; pero fueron causas mayores...
El mismo sábado tenía un concierto. Paul McCartney. Siempre he sido bastante paleta en el tema música. Es decir, en mi casa se ha escuchado de todo y bastante, de hecho el radiocasette (con CD pero viejo, viejo) es parte del mobiliario del baño como lo son las toallas. Y de todo: desde Nino Bravo y Ana Belén y Victor Manuel con mis padres, Alejandro Sanz y Hombres G con mis hermanas, y Coldplay y The Killers con mi hermano. Y yo soy una indefinida de la vida.
Pero... tuve la suerte de ver a Paul en directo, en Washington, y verlo de cerca. Entonces también me di cuenta que ser de una ciudad pequeña favorece que sea una lelamusical, porque a Logroño vienen las bandas españolas y punto y pelota. En la vida pisará La Ribera Paul McCarntney ni Madona. Pero este es otro tema.
Me gustó, mucho, aunque tampoco lo disfruté del todo porque estaba medio mala aún. Muchas canciones me hicieron recordar a mis padres y otras a mil cosas más, pero el viejo está en plena forma como en sus mejores tiempos.
Para solucionar mi subnormalidad con el arte musical el sábado fui a otro, en Virginia. Dave Matthews Band. A estos hasta pisar USA ni los conocía, pero en casa los escuchan bastante y a mí hasta me gustan. Me lo pasé bien, ya estaba del todo recuperada y pude hacer más el mono, y ahora solo canturreo una canción desde el sábado.
Y en este, al margen de la banda, vi lo que es la vida gringa por excelencia. Los americanos no van a un concierto solo. Ellos van a las 3 de la tarde con el coche, abren el capó y de ahí sacan de todo: mesa, hornillo, comida para un regimiento, bebida a tope, juegos para no aburrirse, hamacas... Y así hasta la hora del concierto, que más que ir a un estadio o un pabellón parece que vas a un camping con artistas invitados. Así son ellos.
Y como no hay dos sin tres, ayer regresé al mismo estadio en el que vi a Paul McCartney para ver al Real Madrid. Al margen de que el estadio está a tomar viento y que ayer fue el día de más calor de todo el verano (con el correspondiente agobio que eso supone) y las cuatro maris que fuimos a ver a las estrellas estábamos sentadas en lo más alto de la más alta torre, me sentí como en casa.
Lo cierto es que más de la mitad del estadio iba de blanco y era de El Salvador. Pero también había mucho español, y oír gritar Olé! a cada pase que daban me hizo sentir como todos los domingos desde que tengo uso de razón. Luego iba a comprar algo y no había ambigú, había una cadena de comida rápida y volvía a poner los pies en dónde estoy, pero me lo pasé bien.
Así que creo que lo mío eran los deportes (verlos, digo) y no la música. Pero voy aprendiendo, como el inglés, poco a poco.
7 comentarios:
Si cada vez qeu te pones mala vas a tener de recuperación dos conciertos a ver si a mí me ingresan unos diítas también... joder con la royo!!!
Quién te está educando el oído??
besos
Arriba???, pero si tenias en la recepción del Hotel del Real Madrid un sobrecito a tu nombre con las invitaciones VIP que te había dejado mi churri Cristiano... Si es que...
Bueno, lo mejor es que ya estás recuperada y yo muerta de la envidia; pero la vida es dura amiga... MUAK
A Logroño no solo vienen las bandas españolas y punto. Hace diez años vino Mark Knofler, el lider de Dire Straits. También estuvo Calamaro y desistió, a último momento, la Pantoja, para gran disgusto del Chiqui de la Riva. Un beso, Inesita, y a disfrutar.
Todo lo que quieras, pero Makoki en sus giras no incluye ningún estadio de los gringos porque a él no le gusta la hamburguesa sino el morapio y lo que pide es un pincho de tortilla... O sea, que los yankis no lo tienen todo. Díselo.
Joder, has visto en directo a Kaká y Cristiano Ronaldo con la inmaculada y preciosa camiseta blanca. Envidia, sana, pero envidia...
anónimo Toño, sí, esas han sido mis recuperaciones, que no están nada nada mal!!!
Cris, si estaban pero hablé con Iker qeu tenía otro compromiso y le dejaron las entradas o otras chicas.
Martín, el más internacional que he visto yo en la Ribera fue Alejandro Sanz....
César, donde esté Makoki que se quité lo demás. Lo que voy a echarle de menos en un mes...
Terni, los ví, muy pequeñitos porque estaba muy arriba a 40 grados, pero los vi
bss
Hola, una pequeña anotación Joe Cocker nos visitó hace unos años y nos dejó un buen recuerdo en la ya desaparecida plaza de toros.
Suerte.....
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