viernes, 20 de noviembre de 2009

¡Maldito Starbucks!

Y sí, no me gustaba mucho el café, ni la cerveza, ni el vino, ni el vinagre... Pero hay que explorar las copas de otro país para darse cuenta de que mejor ampliar la carta de gustos en las bebidas.

Y odio Starbucks. Porque es caro, son lentos, los cafés son grandes (pero yo sigo yendo) y todas las veces que voy me abraso la lengua.

Y sí, hoy también me la he quemado. Así que tengo la lenguita como el paladar aquella vez que me quemé con pizza del Telepizza en Pamplona, golosita... ¡Y duele!

4 comentarios:

CRIS dijo...

Y las tonterías que se pueden llegar a decir en el Starbucks… Recuerdas??? (quiero la foto!!!). MUAK

Anónimo dijo...

Pues bebe agua mona

Samu dijo...

Jeje. Anda que no me habré quemado yo el paladar con todo tipo de cafés... A mí me encantan esos de tercio de litro. Me gustó más Dean and Deluca.

Inés Royo Oyaga dijo...

Cris, da para mucho... te tengo que hacer la foto.. se me olvida....

Anónimo, gracias por la recomendación. La seguiré...

Samu, mi bolsillo no da para Dean and Deluca... así que me seguiré quemando