Hoy hace cuatro años.
Hoy hace cuatro años que te conocí por primera vez. Que me asustaste con tu ruido, con tu inmensidad, con tu caos ordenado, con tus nubes inmensas y tu tonada.
Hoy hace cuatro años que empecé a usar otra moneda, que subí a un taxi y pagué apenas un euro, que compré un champú por un precio con dos cifras y que empecé a vivir durante 10 días sin un plato, un vaso, ni un cubierto, cenando día sí y día también sandwich de jamón y queso como si fuera el mayor manjar de la carta.
Hoy hace cuatro años que me sentí observada, y escuchada, que escribí esto, que estaba cansada-feliz-incrédula-acojonada todo al mismo tiempo.
Hoy hace cuatro años que descubrí que los mitos no todos son ciertos, que el mate quema, que la mostaza no me gusta, que los compañeros de trabajo se pueden convertir en familia y que el maquillaje y los tacones a veces están de más.
Hoy hace cuatro años que dormí sola en un apartamento desconocido, en unas sábanas que no eran mías, en una calle que no sabía cómo se llamaba, en un país en el que llevaba 15 horas, y lo hice viendo How I met Your Mother robando el wi-fi (que de repente se decía güai-fai) del bar de abajo, que ahora es una heladería, mientras intentaba hacerme la idea de qué estaba haciendo.
Hoy hace cuatro años que di una paso para adelante que cambió muchas cosas, cosas que a día de hoy son mejor, cosas que se me han olvidado y otras tantas que no podré hacerlo nunca.
Hoy hace cuatro años que comencé a conocer a personas distintas. Muchas cambiaron mi vida, algunas siguen conmigo, otras han desaparecido, o las hice desaparecer, y alguna espero que no lo haga nunca.
Hoy hace cuatro años que te pisé. Y aquí sigo, con su descanso pertinente en medio, todavía asimilando que eres parte de mí cada vez que miro por la ventana.
Hoy es nuestro aniversario, Buenos Aires.
Hoy hace cuatro años desde que te vi por primera vez.
Y aquí sigo feliz-incrédula-acojonada. Todo al mismo tiempo

No hay comentarios:
Publicar un comentario