
Es lo que tiene vivir en otro país, que además de seguir celebrando como se pueda tus fiestas, también hay que celebrar las propias. Y este fin de semana vamos con la gringada padre: Halloween.
Que a mí no me puede hacer más ilusión. Años viendo series y películas yanquis dobladas al castellano (con su ¿truco o trato? y no Trick or Treat), viendo en Gónlez disfraces en pleno octubre (para no sé quién porque en Logroño se disfrazaban cuatro colgados) y obteniendo regalitos naranjas de Bombay o JB en los bares, para que por fin vaya a celebrarlo como es; disfrazada, en USA y de fiesta en fiesta.
Porque má allá del significado de miedo, espiritual y movidas varias relacionadas con lo exotérico, yo ni pienso hacer espiritismo, ni voy a ir al cementerio ni nada por el estilo. Yo lo que pretendo es reírme y pasármelo bien. Y calculo que como yo, el resto del personal que anda por aquí independientemente de la nacionalidad de su pasaporte. Esto igual estaría bien mandárselo en una carta a la Conferencia Episcopal para que deje de dar lamurga, porque esta vez si que ya han rizado el rizo con la cartita...
No es para tanto en cuanto a significado. Como todo, los gringos lo celebran a lo grande y no dejade ser una fiesta más. Los súper tienen calabazas más grandes que mi cabeza (muy grandes) desde hace semanas, los CVS tienen bolsas de caramelos y herramientas para hacer tu calabaza, las tiendas están decoradas acorde a la fecha, los bares más de lo mismo y los niños (especialmente mis niñas que llevan una semana nerviosas y disfrazándose todos los días de mosqueteras) preparan sus disfraces para los desfiles en el colegio y para disfrutar el sábado del mayor atracón de caramelos del año.
Y siempre hay lo extremo. El otro día vi en el Bed, Bath and Beyond (como la planta 8 del Corte Inglés, Hogar) unas sábanas con calabazas (digo yo que para todo el mes, por lo menos, porque encima eran caras), en el mall se abren tiendas de disfraces solo durante un par de meses y en Target (como el Alcampo) hay servilletas, virutas para tartas y galletas con forma de calabaza y fantasma.
Así que Feliz Halloween a todos, que de aquí a unos años estoy segura que celebraré en ESpaña como si fuera carnaval. Yo ya tengo mi disfraz (doy miedito...) y la fiesta. Porque como bien dice Nacho Uría (que también vive aquí), Halloween es un carnaval de otoño, una excusa más para salir de fiesta y gastar dinero. Aaaaamén.
3 comentarios:
Pero cuéntanos cómo vas disfrazada, hombre, que es lo que mas nos interesa!!!! yo se algo de una guitarra.... Besos, tiembla que llega el jamón...
Por favor, dime que te has comprado un disfraz ranció de raso y no te has maqueado a lo pijo como sueles hacer en carnaval!!!
Guitarra???? uyyyy rock star??? de la tuna?? de monja???
cuéntanoslo ginebra!!!!
bss
Queremos fots, fotos, fotos!!!! Menos mal que no te gustaba disfrazarte!!!!!
besos
EVI
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