jueves, 29 de octubre de 2009

Al cole con corbata

Foto de preescolar, señorita Rosa y una servidora por ahí perdida
(los círculos, perdón, pero es una foto de las que están rodeadas, no soy yo...)

Yo era de las que me gustaba el colegio. No es que me apasionará levantarme a las 7.30 de la mañana, pero me lo pasaba bien, me reía, estaba con mis amigas, aprendía y esas cosas que se hacen en el colegio. Aunque no era todo un caminito de rosas y llegó la secundaria y con los exámenes yo lloraba y lloraba por dejarlo todo para el último momento y luego sacaba 9. Conclusión, que era de las de buenas notas pero hablaba en clase y salía de fiesta. Con lo cual tenía a las monjas un poco confusas porque cuando me iban a echar la bronca se acordaban de mis exámenes y no me decían nada.

En el colegio aprendí muchas cosas. Cosas útiles y cosas que no sé en qué momento entendí. Tuve, calculo, unos cincuenta profesores distintos, mejores y peores. Pero si me tengo que quedar con uno tengo claro con quién me quedo: con la que me enseñó a leer y a escribir. Vamos, la señorita Rosa. Porque todo lo demás no hubiera sido posible si no supiera leer y escribir. Así que el monumento va para ella.

No me digáis por qué pero tengo recuerdos del preescolar. De mi perchero para colgar la bata, de un día que me dí un golpe y estuve toda la mañana sangrando de la nariz, de una cajita de pinturas que había en el centro de la mesa, unos círculos para poner el día, el mes y la estación, y, como no, las letras. La princesa I y todo el séquito detrás. Y ahí, con 5 años, fue mi primer contacto con las letras y los sonidos. Aquello de la M con la A que hacía MA, por fin tenía sentido.

5 años. Y con 6 ya empezamos a leer un poco más en serio.

Y que yo sepa ni yo ni ninguno de mis 35 compañeros restantes hemos sido gilipollas (salvo excepciones entre las que me incluyo en este momento de mi vida). Niños normales, que hemos hecho cosas normales. Alguno es un lumbrera y a otros les costó más o menos. Pero ni mi madre ni ningún padre se metió por medio para presionar a mi señorita Rosa para que leyera en español y en inglés con 6 años. Porque a esa edad toca la M con la A hacen MA, pintar, bailar y, en día especiales, como mucho, ver una película sentada en el suelo.

Pero por lo visto los niños de ahora no son así. No les vale con beber Actimel, tener un ordenador en casa para hacer dibujitos y ver pelis en DVD, ahora también tienen que aprender a leer antes de los 6. A este paso se van a ir a la Universidad con 12. Y entonces los padres pedirán que empiecen a leer con 15, cuando se den cuenta que si las cosas se hacen más rápido de lo normal no se disfrutan ni la mitad.

5 comentarios:

CRIS dijo...

Eres la cuarta de abajo a la derecha???. Impresionante... Por cierto, te tengo que contar una cosa de una corbata que tengo por casa...
Ahh!!!, a mí en Maristas Pilola es la que me enseño que M + A es MA... MUAK

Inés Royo Oyaga dijo...

Cojones amiga!!!! ni de cerca... rcuerda que era jirafa... sólo puedo estar en una fila...

CRIS dijo...

La de arriba a la derecha???, no me lo puedo creer pelo corto!!!!. No pillo lo de la corbata...
MUAK

Inés Royo Oyaga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Ese día te habías puesto un poco mal la chaquetita no mona???
Siempre fuiste una empollona encubierta, aunque no sé como te daba tiempo a hacer todo y sacar notazas en colegio _(y lo peor, en la universidad tambien... pero estudiabas periodismo era facil! jijiji).
Todo se lo debemos a la señorita Rosa, y no teníamos ordenador en clase.Plastilina y poco más.
besos
LT