viernes, 16 de octubre de 2009

Para el ¡Hola!

Hoy he estado en uno de esos sitios en los que si estuviera en España ni de coña estaría: una recepción en casa del embajador. Embajador y esposa, cónsul y... tachan ta chan.... Cristina e Iñaqui para servirnos. Mi trabajo de babysitter además de darme una pasta me da estas oportunidades. Llamada del padre de mis niñas: "Inés, ¿mañana a las 7 tienes plan? Es que tenemos una recepciónen la residencia del embajador y vamos los dos, es hasta las 8.30...", ok yo me quedo con las niñas, "no, no, si te lo digo porque estás invitada, tráete un vestidito y a conocer a la comuna española en Washington". What??? Y ahí que me he ido.

El primer tema, como no, vestuario. Recepción, realeza y diplomáticos. Que seré muy pija pero a estas cosas no suelo ir y aquí no tengo todas mis cosas así que una hora de pruebas con lo más elegante que tengo por aquí para evitar pasar por ninguna tienda (además de que no tenía tiempo) y elección. Un poquito de maquillaje, y a la famosa residencia.

Llegada bajo la lluvia, Guardia Civil en la puerta (que impresión volver a ver un tricornio) manita al señor embajador, su mujer, y el cónsul. Primera de la noche, nada más llegar, habla el cónsul: "¡Hombre Inés! ¿Cómo estás? ¿Qué tal te trata la vida por DC?". ¿Perdón? He visto a este hombre una vez en mi vida hace 8 meses, hablé 30 minutos con él y se acuerda de mí, y no sólo eso, de mi nombre y esta parando la fila para entrar a la fiesta por saludarme... Cien puntos para el cónsul. Yo muerta de la vergüenza...

Casa de impresión, equivalente al tamaño de todas las casas de mi bloque juntas más piscina y un patio andaluz con naranjos, un frío del carajo (7 graditos hoy en DC), mil y una personas, comida en abundancia, y un volumen de conversación tirando a alto (todos españoles, recuerdo, nos juntan y nos volvemos igual de borricos que antes de venir).

Inspección del terreno, un par de tíos buenos, algún guardia civil y un par del ejército y el resto... Nada, ni idea. Esquina de la sala, leo un mural de publicidad de Formentera mientras Alfonso habla con alguien me giro y : "Inés, te presento a...". José Ángel Abad digo yo como las pavas. "Eso es, jaja". "Encantado Inés"... Corresponsal de Antena 3 en Estados Unidos. Personaje que habla de forma peculiar, persona que me narró el 11S junto a Matías Prats en directo, persona que según me contó ayer estuvo con ZP y Obama el martes... Bueno ese. 15 min de conversación en los que hablamos de Maradona y su sutileza en la rueda de prensa y en ese tiempo aparecieron otros seis corresponsales, los de Valencia, y los de Cataluña. Intercambio de tarjetas. y aparece a lo lejos Lorenzo Milá (esto es demasiado pienso...). ¡Viva el periodismo!

Huída a saludar a mi jefe Andrés que llevaba un mes sin verle porque había estado de viaje y nuestro amigo Pablo. Risas, quiero comer y no llego, el jamón se ha terminado hace tres cuartos de hora, la gente no baja el volumen, cada vez estamos más juntos y de repente... Ahí estan, la realeza, gigantes ambos, por cierto, entran y se mezclan con el populacho (que el populacho era yo y cuatro más, el resto de manager para arriba). Ella híper delgada e hiper alta, el hiper guapo. Ok, los he visto, sigamos.

Gin tonic de Bombay con mi jefe (ya que no llegamos a la comida vamos a darle a la bebida que hace frío). Más gente nueva, cuento mi vida, me cuentan la suya, me tocan el hombro, la segunda de la noche: "¿Tú eres Inés Royo?". ¿Perdón? ¿Estoy en Logroño y no me he enterado?. Sí, la misma. "Es que una amiga mía me enseñó una foto tuya para que te contactará pero me dio vergüenza...". Ya, me caigo de culo, no puede ser... Pero es. Estudiante de la uni aquí durante este año, le cuento mi vida, me cuenta la suya, intercambio de números. Continuo.

Gin tonic con mi jefe otra vez, ya son dos, no hay más, no imaginar final con borrachera de colegueo con el cónsul. Hablo con Andrés y Pablo, risas, una tía que trabaja en el servicio de inteligencia nos cuenta su trabajo, tres caras con la boca abierta, interesante la chica, soy subnormal pienso yo. Intercambio de tarjetas. Sujeto que me presentan intenta entablar conversación (táctica española de piropo sobre mis ojos. Uuhhhh, mala, pienso, pero es majete) y tercera de la noche, toquecito en el hombro.

"Hola Inés". Hola, dos besos (bénditos dos besos, me tiré toda la noche dando uno como hacen aquí y quedando como retardada), quién coño es, sigo pensando. No digo nada, seguimos hablando, y a los 5 minutos me acuerdo. Una noche en Sesto Senso que estaba habladora... (garito latino donde todo el mundo es horrible, ponen Maná, me aso de calor pero que sigo yendo). ¡Lo que me faltaba!

Y así entre tarjetas de visita que en esa casa volaban igual que había volado el jamón ibérico en diez minutos, una cocacola más y pensamientos sobre qué hace una chica como yo en un sitio como este, llegó la tercera. Giro de cabeza y pum, mano de la Infanta en mi mano: "Encantada". ¡Joder y yo! Y en esas diez milésimas pensé en: lo que me gustaba aquí la princess cuando tenía 6 años y la veía en la tele (era la guapa...), en mi padre que trabaja en la misma empresa, en mi madre que se caería de culo si me ve con los pelos que llevaba porque había llovido, en si tenía que hacer una reverencia o no, en lo bueno que está su marido y en qué coño hago ahora. Pero siguió la ruta hasta la puerta que ya se estaba yendo.

Resumen, tras tres horas, dos gin tonics, diez tarjetas nuevas, no comer nada, tener los pies helados, saludar a personajes que solo había visto tras la pantallita de la tele y a la princesa (que aún no sé por qué leches es infanta y no princesa) concluímos que: me reí mucho, me lo pasé bien, me quedan al menos cinco años aquí para conocer a un cuarto de esa sala, odio a la gente que va a comer o a sacarse la fotito (de hecho paso verguenza ajena) y que una se siente más cómoda en otros sitios. Pero siempre hay una primera vez y después de todo no fue tan mal.

A partir de ahora podéis llamarme doña Inés, que si no se lo digo a mi amiga Cris y os destierra a todos.

7 comentarios:

CRIS dijo...

Buenos días DOÑA INÉS… Esto es lo que me contó ayer tu papi… Qué momentazo!!!, por cosas así y otras muchas por ahora no tienes que volver. Eso sí, estar dando la mano a la Infanta pensar en lo buenorro que está su marido es genial!!.
Eres el personaje mediático del momento en DC amiga… y con este post has recuperado la alegría al escribir… MUAK

Luisgui dijo...

Jaja... es cojonudo. ¿Por qué no le llamas a Jaime Peñafiel y le cuentas algún confidencial?

Eh y la próxima vez que le veas a José Ángel Abad le preguntas por qué coge así el micrófono, porque ése es su verdadero secreto

María Marta dijo...

Hola Inés!!! (Ya aprendí que nunca más "Royito").
Soy yo, la madre de Martín, que hace muuuuucho no entraba en su blog... (Vienen de visita, conoceré a mi nieta riojana, y... no he tenido tiempo!!!)
Me fascinó tu relato, porque me he sentido muy identificada... La vida me llevó a vivir en diferentes países, y siempre... estaba invitada a la Embajada.
Creo que lo mejor de esos eventos (aparte de las tarjetas, que tal vez puedas rescatar a "alguien") es la comidaaaaaaaaaaaaaaaa!!!
Comida de tu patria, jamón ibérico, vino riojano, mariscos gallegos, en fin todo eso que uno extraña tanto...
Y, sin ánimo de competir, creo que ya les he contado, el Rey (vuestro Rey, Don Juan Carlos) me dió dos besos (yo insistía en uno solo, costumbres de por aquí) en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, así que imagino la emoción de saludar a la Infanta... (no sé cuál... aunque por tu relato lo imagino....
Te diría que es como salir en una foto en la revista HOLA!!!
Besos Inés, y aprovecha cada vez que estés invitada a la Embajada...
No te imaginas lo que yo gozo cuando estoy invitada a las fiestas de los residentes riojanos en Argentina, cuando me invitan, bebiendo su exquisito riojano, el jamón ibérico... y muchas otras exquisiteces.

Anónimo dijo...

Es alucinante Ines,estas cosas solo te pasan a ti,¡que suerte¡estoy convencida que aunque yo llevara 10 años en WC,seguiria sin conocer a nadie,pero estoy convencida que tienes la suerte de cara,y que todo va a ir bien,no bien superbien.
Por cierto el Urdangarin tiene que estar que te cagas,haberle invitado a un gintonic tonta.

Suerte cariño

Monica(la Mona)

Unknown dijo...

ERES UNA CRACK INESILLA.

besos,

Eva

Anónimo dijo...

Hola Doña Inés!!! Me he reído mucho, eres la mejor y te mereces todo eso y mucho más. Seguro que dentro de unos años habrá una chavalita por algún lugar de la tierra, contándole a sus amigos que ha conocido a Inés Royo y no se lo podré creer, seguro!!!

Te echo mucho de menos, jo, he estado a punto de casarme para que me den 15 días y poder ir a verte.... pero resistiré!!!

Inés Royo Oyaga dijo...

A los demás arriba gracias, estas cosas que suelen pasar cuando no estás en casa.

María Marta, no comí nada denada de nada.... ni jamón....

La última anónima no se quién es, pero lo de casarse para venir a verme me parece una idea... mándameun mail para identificarte que estoy con la mosca...

besazos a todos