lunes, 14 de diciembre de 2009

Obsesión inglesa

Hace un par de semanas me paso una cosa un poco fea. Tenía una fiesta de cumpleaños y compromiso de unos amigos. Era a las 5.30pm pero, como el resto de mis amigos, trabajo hasta las 7 así que llegué un poco tarde. Pero los demás llegaron aún más tarde con lo que tuve que estar sola hora y media en la fiesta donde no conocía a nadie.

ESto normalmente no me ha importado en la vida lo más mínimo. Pillo copa y hablo con la pared si hace falta pero nadie hablaba el idioma de Cervantes. Yo pensé, "ya Inés, así no puedes seguir, llevas diez meses aquí haciendo el canelo, hablas y punto". Así que eso hice, hablé con una tipa y bien, otra y también, yo más feliz que una perdiz. Pero la tarcera quería joder un poquito y sólo con decirle "nice to meet you" ya me estaba preguntando que de dónde era por mi acento. (Perra, a saber como pronuncia ella mi apellido- que aquí los gringos lo de la doble erre no se lo enseñaron en fonética).

Y bueno una hace lo que puede, yo no pregunto de donde es a un gringo cuando medio habla español, doy por hecho que no es de Albacete pero al menos lo intenta y le digo lo bien que lo hace... Y no sé, fue una situación un poco fea a la par que frustrante pero bueno, que en eso estamos.

El caso es que desde que vine aquí he vivido con un poquitín de miedo a todo. No es miedo, no sé muy bien qué es ni cómo explicarlo. Cualquier sitio donde tengo que ir sola, bien sea el súper, pedir algo a alguien o hablar con cualquiera, tengo que pensar un rato antes cómo diría X cosa en inglés.

La verdad es que lo del idioma se ha convertido en una obsesión, porque he aprendido pero la verguenza no me la ha quitado nadie todavía. Y aunque cada vez menos, esto me sigue pasando. Si tengo que hablar con mi roomate, tengo que pensarlo un rato antes cómo decírselo y pensar en posibles preguntas que me haga; cuando voy con mis niñas, idem, al pedir en un bar...

Pero es parte del proceso. Y así como las veces que he hablado un montón en clase o con alguien y me ha entendido soy la persona más feliz del universo, cuando me pasa algo como en la fiestecita me siento retardada.

Ahora estoy pensando en la próxima semana, en mi viaje a España y cómo avisar cuando llegue a Madrid antes de embarcar a Pamplona. Me he dado cuenta de que no tengo mi móvil español. Tengo la tarjeta, pero no el aparato. Y he pensado, "bueno, una cabina". Pero entonces me he percatado de que no tengo euros y en España lo de la Visa para llamar como que no. Y plan Z, bueno pido el móvil a alguien. Y automáticamente he empezado a pensar: "Sorry, can you...". ¡Coño que en España se habla español de España!: "Me lo deja, ¿por favor?".

¡Incluso le puedo contar mi vida resumida en cinco minutos y por qué no tengo aparato al que me lo prestre!

Es algo raro, no sé si bueno o malo, pero raro. Aunque ni tan mal que me pase así pienso un poco en el idioma gringo este que me trae de cabeza desde hace unos meses, que no está de más...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

desempolva tu joe, pues y pringado que en siete días es lo que va a tener qeu pasar por tu cabeza.
No te imagino calladita en una fiesta Royito...
TEngo unas ganas de verte qeu no me las creo ni yo, parece que vienen los Reyes Magos...
Un besazo
Eva

CRIS dijo...

Gracias por recordarme, sin ser la intención, lo del móvil... Ya lo tengo, ahora me falta cargarte la bateria...
Aguanta calladita unos días que en nada tienes que empezar a rajar en Spanish y riojano...
P.D.: Espero la llamada...
MUAK