


Siempre he sido del norte de España. He vivido en Logroño y en Pamplona, ciudades más bien pequeñas, con calidad de vida alta y un clima tocapelotas en cuanto a lluvia y frío según qué meses del año. Pero una se acostumbra a vivir con el dicho "¿No te gusta que tiempo hace? Espera cinco minutos que cambia" y llevar en el bolso gafas de sol, guantes y paragüas porque nunca se sabe qué puedes encontrarte de camino a clase o a trabajar.
Y ahora, al otro lado del charco, vivo en Washington DC. Que hasta ahora se había portado demasiado bien conmigo. El invierno tardó en llegar. De hecho casi en noviembre desayuné al sol un domingo en una terraza. El megatormetón de nieve que no caía desde hacía décadas fue la semana después de irme a casa por Navidad, me lo perdí, no lo vi, y yo no me pude alegrar más porque podría haber pasado la Nochebuena en yanquilandia. Y desde que he vuelto ha hecho frío pero no menos de lo que siempre he visto.
Hasta ayer. Mi padre ya me avisó el martes "el jueves va una buena..." pero como no suelo confiar en los hombres del tiempo, tampoco le dí importancia. Y así me fue. El viernes cuando saqué el brazo para apagar el despertador pensé "mierda de frío hace en esta casa". Me preparé para ir a trabajar, me vestí, abrigué y al salir de mi casa un airecito me arrancó la nariz de cuajo. "¡Joder!". Pero era tarde para subirme a cambiar y de mi casa al metro, del metro al Press Club, me congelé. E hice varios descubrimientos por el camino.
Primero, que el iPod mucha tecnología, mucha tecnología, pero con guantes no funciona la ruletita así que como lo tenía medio bajito y quitarse los guantes es todo un tema, no pude subir el volumen. Segundo, igual de complicado es pasar las hojas de un libro con guantes, todo un reto, pero ya le cogí el truquito. Tercero, la gente con el frío pierde la vergüenza aún más si cabe y se calza lo primero que ve: un gorro rosa, guantes morados, bufanda naranja y a la calle. Cuarto, Weather Channel aquí funciona. Si dice que mañana va a hacer -10ºC, va a hacerlos: en España Roberto Brasero y Mario Picazo serán muy majos y muy guapos, respectivamente, pero lo de acertar, más bien poco...
Y hoy he vuelto a sacar el brazo para apagar mi despertador, he sentido menos frío y he dicho "hoy mejor". Hasta que he descorrido la cortina y me he encontrado todo nevado, pero nevado como un día de emergencia y bloqueo en España. Así que me he llenado de ropa, mi abrigoedredón y un gorrito de pelo que mi querida hermana Ana me regaló la Navidad pasada y nunca me puse (si me pongo eso en España me miraría todo el mundo, pero esto es América) y me he ido más feliz que una perdiz. Y he seguido con mis reflexiones.
Hoy he desistido de los guantes. Porque prefiero pasar las hojas del libro, subir el volumen del iPod, hacer fotos, cerrar la puerta de casa y llevar las manos en los bolsillos, que no hacer nada y llevar guantes (total serán monísimos pero el airecito entra por las costuras y yo me congelo las manos igual -recordadme que me compre unos Trisunlate, feos pero efectivos). Además del gorrito he usado unas orejeras que me compré aquí que se ponen debajo del pelo, no se ven, abrigan y yo voy en la gloria (pero no sabía que mis miniorejas eran esenciales y entonces el pelo no lo me lo puedo poner detrás de la oreja y a la hora de leer, un incordio también).
Y al salir, ver que la gente podía conducir bien a pesar de todo, que todo el mundo llevaba botas de nieve, agua o zapatillas especiales, y gorros (feos, pero gorros) y que no cundía el pánico por nada, me he dado cuenta que estaba en otro país. Donde los aviones salen a pesar de la nieve, el metro funciona y hasta está calentito, las tiendas no cierran y no hay más o menos accidentes que de normal. Además de sentirme dentro de las típicas tormentas de nieve que tanto les gustan sacar a los de informativos de Antena 3, en plan "tormenta de nieve increíble en Washington DC...", pero esto es otro tema.
Así que a ver si vamos aprendiendo en España y no pasa lo que pasó la primera semana del año, que luego nos llaman cazurros y nos quejamos, pero es que nos caen cuatro copos y nos bloqueamos. Aunque igual tienen la culpa Brasero y Picazo, que lo dijeron y nadie les hizo ni puñetero caso. Así que para otra Weather Channel.
3 comentarios:
!!!Qué manía con Picazo!!! Pero que os da? jajajaja
besos con bufanda y mantita de lobo
Cómo molan las fotos, y esa ciudad con nieve tiene que ser... Yo sé de un periódico que si en vez de aquí se hiciera en Washington llenaría miles de páginas con el tiempo vistas las nevadas...
Lobo, a mi Mario no me da nada, solo que ya que el Tiempo es de lo más visto de la tele meor que sea alguien guapo y/o simpático que un viejo...
Luis, impresionantes, y para este fin de semana pintan mejor. No sabes lo que estoy echando de menos la reflex de mi padre, porque la Sony rosita no me da para mucho más... Ya me dirás cuál es ese periódico!!!!!!!!!!!
besos
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