Hay veces que me jode estar lejos. Y esta semana es una de ellas. Aunque ha sido una semana de bastantes buenas noticias por todos los lados para los que más cerca tengo y para mí, también me llegó una mala, bastante mala. Y entonces todas mis ganas de hablar desaparecen, porque no sé qué decir sin repetirme ni emocionarme, ni qué hacer, no se puede mucho más que esperar y confiar.
Así que mejor no decir nada. Aunque es algo que no puedo sacar de mi cabeza ni un minuto. Mej0r dejar claro por todas las vías que tengo (me quedaba el blog) que estoy para lo que se necesite, aunque lejos. Y que se sepa que quisiera estar más cerca, pero no puedo, y ya he enviado a mis representantes a cubrir mi hueco, en mi nombre. Y sé que lo están haciendo.
No creo que me leas estos días, pero ya lo harás.
Sé que todo irá bien, y entonces espero estar más cerca, muy cerca, para celebrarlo en cuanto se pueda.
Un beso enorme, amiga.
Un abrazo gigante.
A todos, cuídaros mucho.
Por favor.
3 comentarios:
ines me has dejado preocupada de verdad con este post,pasa algo cariño?
Moni
Estoy en ello amiga... MUAK
Gracias Inesita. Acabo de leerte.
Se agradece. Y mucho.
Siempre estás, aunque no estés.
Publicar un comentario