
No sé qué tiene el deporte pero da igual el país dónde se esté, todos los hombres o la mayoría, lo adoran. Y aquí no son menos. Y en mi casa que vivo con tres no iba a tener la fortuna de tocarme las excepciones así que viernes, sábado, domingo, lunes y algún jueves en mi tele se ve football (no confundirse con nuestro fútbol que eso aquí es soccer, aquí el football es ¡rugby!- o algos imilar después de recibir varias puntualizacíones).
Me imagino una España con cuatro días a la semana con Liga y puedo ver tres cosas: más mujeres yendo de compras cuatro días a la semana, más hombres gordos por la cerveza, pizza o sándwich que normalmente acompañan un partido, y más retrasos en el trabajo porque “el partido ayer acabo tarde”. Aunque habría más hombres con mejores amigos y más copas, pero no sé si nos compensa…
Pero aquí entre la liga universitaria, la primera, equipos de la costa Oeste, de la Este y de la Luna, hay partidos cuatro días, durante cuatro horas cada uno (es lo que tiene la diferencia horaria entre las costas, que para cuando acaba uno en el Este empieza otro en el Oeste). Así que son una media de 16 horas a la semana (lo mínimo es ver uno por día) viendo a veintidós orangutanes intentando llevar una pelota con forma de huevo lo más lejos posible mientras el bandoorangután contrario te puede dar hasta en el carné de identidad para que no pases las líneas que marcan las yardas. Esto es el resumen, que junto con un par de reglas más sobre posiciones y penales es más que suficiente para enterarse de algo.
Y yo que estoy de nueva en esta casa le estoy poniendo empeño y ganas por la integración con los machos. Pero no entiendo muchas cosas de este juego. Para empezar por qué el balón tiene forma ovalada y lo siguen llamando balón. Yo creo que algo que no se puede botar no se puede llamar balón, en todo caso es un huevo y punto. Tampoco entiendo por qué hay tíos que se están sus 14-18 primeros años de vida convirtiéndose en un gorila para dedicarse luego a chocar y placar a los del equipo contrario. Esto no lo sé seguro pero calculo que la media es medir entre 1.80 y 2.20 y pesar lo mismo en kilos, unos 180-200 kilos y todo fibra.
Mucho menos cabe en mi cabeza que 80.000 personas aguanten cuatro horas en el estadio viendo esto. Pero después de ir al baloncesto y al béisbol en este país me he dado cuenta de que no es tan difícil. Ir a un estadio a ver soccer, football o ballet significa tres cosas: gritar, disfrutar de los descansos con el marcador y beber y comer como si la vida fuera en ello y nunca más fueras a salir de ese recinto (todo por el módico precio de 9 dólares cada perrito, y unos 10 cada cerveza y 7 la Coca por si vas con niños, eso sí, de litro mínimo).
Luego, no hay banquillo, los reservas gritan y corren y se mueven como si estuvieran en la misma cancha y los entrenadores no gritan ni levantan los brazos como Camacho (por cierto, ¿Camacho sabrá que desde el Mundial cuando alguien suda mucho se le dice Camacho?) tienen unos sofisticados micrófonos y auriculares para dar instrucciones (hay 80.000 gritando como locos, lo veo comprensible).
Tampoco hay un árbitro para que la afición se cague en su madre cuando lo hace mal. Hay varios, y no van de negro con lo cual nuestros cánticos “hoy vas de negro, mañana tu familia” no nos sirven. Y uno, que será el jefe, tiene un micro para que diga las decisiones que se oyen por la megafonía del estadio (o sea, que Rocky –para los que no sois de Logroño, el tipo que dice por el altavoz los cambios y los goles- en USA no tiene nada que hacer).
También raro mi tema preferido: el atuendo. Las camisetas y los pantalones piratas son mallas, bien pegaditos para marcar cada uno de los más de 200 músculos que hay en un cuerpo humano y tres cuartas partes de la población no sabemos ni que existen. Zapatillas con tacos pero como deportivas, y protectores para todo. Para la cabeza, para el tórax, para los dientes, para los muslos. Vamos que salvo la espinilla todo queda más o menos protegido. ¡Ah! ¡ Lo mejor! Se maquillan unas estupendas líneas negras bajo los ojos para no sé para qué aún porque me parece una pregunta un poco femenina para mis maestros.
Y aquí no hay goles para celebrar, aquí se celebran jugadas. Y no se quitan la camiseta y les sacan tarjeta amarilla por exhibicionista (necesitarían dos horas para hacerlo). Aquí las celebraciones son, con perdón, pero es así, a ostia limpia. Si lo haces bien los de tu equipo te pegan en el casco un bofetón, o te dan en el brazo un puñetazo, o saltan contigo y chocas pechito u hombro (recuerdo, 150 kilos de fibra). Yo no sé si preferiría no hacer nada bien para no recibir, nunca lo sabré…
Por lo tanto creo que ya sé por qué no tiene el rugby éxito en España. Primero porque si ya de por sí somos brutos el hecho de que nos dejen pegar legalmente al contrario supondría tener un banquillo de 45 personas para que mientras unos se recuperan de las roturas otros jueguen (si nos ponemos a dar, damos hasta romper, a medias nada). Segundo, no somos pacientes, estar venga a parar el juego y vuelta a ponerse en posición hace que los partidos sean eternos y no aguantaríamos (además de que no dan alcohol ni se puede fumar en los estadios, así que más de la mitad estarían fuera echando un piti). Y tercero porque aquí no se puede gritar “A por ellos” porque ellos solitos ya van.
Así que mientras busco de qué equipo me hago hasta el momento es lo que hay en mi salón cuatro días a la semana: tres tíos viendo rugby, bebiendo cerveza si es sábado o domingo, y gritando como locos ”Let’s go” cada dos minutos.
Conclusión, que, salvando las distancias, una se siente como en casa.
4 comentarios:
Una asignatura pendiente para mi siguiente visita... "Let's go my dear friend, let's go... ". MUAK
Tengo algunas puntualizaciones para hacerte, niña: el football (o fútbol americano) no es, ni por asomo, rugby. Ya le gustaría a esos gorilas americanos... Son dos deportes totalmente distintos y ofendes a los jugadores y aficionados al rugby sólo por el hecho de confundir un deporte artificial de uno de caballeros. Porque el rugby es un deporte loable, de caballeros, y en el que Argentina es el tercer mejor equipo del mundo... Un besazo enorme.
pd: al margen de esta corrección, otra vez has estado sembrada, huachita
Concuerdo con Martin, no podes comparar un deporte que van todo acolchonaditos con el Rugby que se juega sin nada de proteccion y que es mucho mucho mas lindo de jugar y ver.
Igualmente debo decir que con el "a por ellos" y el "hoy vas de negro, manana tu familia" tengo para reirme hasta navidad.
Beso grande.
Nos queda pensiente, enana
Al bando blanquiazul, lo que vosotros digais... si es loable darse de ostias, adelante! esta bien que os conforméis con el equipo de rugby porque como tengais que depender de la selección de fútbol...
besos a los tres
Publicar un comentario