lunes, 1 de julio de 2013

El mundo está loco, bla, bla, bla


El mundo está muy loco. Y últimamente más. No sólo me tuve que ir ayer a la cama habiendo perdido 3-0 en el Maracaná (sin comerme el jamón de jabugo que tengo para ocasiones especiales), sino que por la mañana vimos estallar una rueda tras otra en la F1, ha llegado en España el verano tres el invierno sin pasar por la primavera y yo es 1 de julio y no estoy en Zara. Cosas de la vida.

Pero hay locuras y locos de diferentes grados y consideraciones. Y la Presidenta del país en el que habito creo que está rozando la barrera entre la realidad, la broma y el despropósito.

La colega, porque ya que ella se toma licencias con el Papa yo me las voy a tomar con ella, le ha escrito al pobre Papa Francisco una carta para felicitarle por el día del Pontífice que si me dicen que es una charla de What's app entre dos quinceañeras me lo creo. Ella es muy dada a saltarse el protocolo (a ver quién es el guapo que se lo salta con ella), cosa que, en algunas ocasiones, he de reconocer que funciona y le acerca al pueblo, pero, Cris, con el Papa, aunque sea Bergoglio que por si no te acuerdas hace 5 meses lo querías linchar... es el Papa y eso, aquí y en la Conchinchina, merece su debido respeto aunque seas ateo/a hasta la médula.

Como la carta modelo que su equipo le debió pasar no le convenció nada y le pareció "escrita de compromiso protocolar del siglo XIII" ella agarró pluma de faisán y tinta y escribió la de la foto, que por mucho que no lo parezca es la oficial, la que han difundido los medios de medio mundo durante el fin de semana y la que colgó en su Twitter para que viésemos toda la humanidad lo canchera que es y lo bien que se lleva con el Papa.

Textual tras la apelación al siglo XIII: "Les dije: "Eso no lo firmo". Para eso mejor sigan enviando lo que mandaban. Así que me tomé la licencia de dirigirle una carta (acepté que fuera dirigida a Su santidad bla, bla, bla tampoco es cuestión de no aceptar nada)"

Gracias, Cris, por poner Su Santidad y no Jorge, Pancho, o algún hipocorístico similar (ya que nos sabemos el palabro lo pongo que sino este post va a ser una fiesta hasta el final y hay que darle seriedad). Personalmente te estaré eternamente agradecida por ser tan protocolaria con el tema de los tratamientos.

La Presi sigue contando al Papa los tejemanejes que vivió para escribir la carta como ella quería y los diálogos internos y externos y preguntas al cielo que se hizo para tomar tal decisión. Después de desvariar llega al asunto que le compete y le dice: "Así que Feliz Día del Pontífice", en mayúsculas, que es el Papa, no vayamos a pasarnos de colegas...

Y pare cerrar un: "Hasta siempre y cuídese. Tome mate, Usted ya me entiende".

¿¿¿Pero qué coño me estás contando, Cristina???

Tras el análisis detallado y concienzudo de la carta, tras recibir mensajes de alarma desde España antes esto y tras dormir la mona para no escribir en caliente mi opinión, he llegado a tres conclusiones:

1. Me da miedo I. Quien firma esta carta, quien firma esta otra carta que dirigió a Ricardo Darín hace meses porque se "metió con ella" y preguntó lo que medio planeta quiere saber, dirige un país de 40 millones de personas.

2. Me da miedo II. La cartita se ha difundido en medios impresos, en la radio, en la tele, en redes sociales y no nos hemos ni asustado, nadie ha puesto en duda que fuera oficial, era creíble que pasara y la población, ya inmunizada ante estas cosas, se ríe. Ojo, la otra mitad la alaba y sigue pensando cómo ella no es el Papa, porque debería serlo...

3. Me da miedo III. Todo, en general...

Cristi, esta vez te has pasado. Pero siete pueblos.

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