viernes, 5 de julio de 2013

¿Una generación perdida?

Con la crisis (esa crisis que según quién la mire no es tan crisis) las páginas de los periódicos de vez en cuando se llenan con reportajes y columnas sobre la "generación perdida", "la fuga de cerebros", "los más (pre)parados" y cosas por el estilo que yo leo entre la identificación y la resignación.

Mucha gente, especialmente a partir de mi generación (esa gran camada del 86) en adelante (los que ya no saben quién es Cobi), lo está pasando mal. No hay trabajo, hay muchas ganas y mucho estudio y formación y poca producción. Esta es la realidad de la vida a la que hay que ajustarse, enfrentarse y, en el mejor de los casos si es que se llega a poder, acostumbrarse por un tiempito más.

Sin embargo, también hay gente que ha crecido mucho. Hace unas semanas llegó por carta a mi casa una invitación de la Universidad para asistir a los actos por el quinto aniversario de mi licenciatura. Cuando me lo dijo mi padre no sé si me puse contenta o triste. Todavía no me puedo creer que hayan pasado 5 años desde que salí de ese búnker de cemento. Todavia tengo el gusto de los pinchos de tortilla de Faustino en el paladar. Pero el calendario no engaña.

Y yo, que todavía no sé si por esas fechas voy a estar en España, me puse a pensar en la gente, sin anuario en mano (ese anuario que me dieron en primero que creo que está desgastado de tanto mirarlo). La gente que durante cuatro años me acompañó en clase, con quién me senté a arreglar el mundo varias veces en la cafetería, con quién sufrí en el proyecto, a quién descubrí en Cuba dos meses antes de irme, a quién nunca hablé y a quién pedí o presté alguna vez unos apuntes de cualquier cosa. Éramos muchos, casi 300 entre Periodismo, Audiovisual y Publicidad, y la verdad es que, a pesar de los malos momentos que vivimos, en mi promoción hay gente que son unos genios.

Desde hace un mes en mi muro de Facebook cada dos por tres aparece alguien que cuelga el siguiente vídeo.


Luzu (que si él no dice su nombre completo en su canal no voy a ser yo la que le joda el chiringuito), el que ha subido la autoestima de medio planeta y de parte de mis amigos de cualquier lugar del mundo con este vídeo sobre el éxito, era de mi promoción, de Audiovisual, concretamente. Luzu hace un tiempo decidió abrir un canal en YouTube donde habla de todo lo que le da la gana (o de lo que le sale de los cojones, para ser más fieles a su estilo) y en la última semana ha celebrado sus 100 vídeos, y sus más de 100.000 seguidores, en los que lo mismo te da consejos para ligar, que te enseña Los Ángeles (ciudad donde vive desde hace 3 años) o trucos para surfear. Lo que para mí viene siendo un ejemplo de crack.

A partir del dia 18 de julio en los cines argentinos (y a partir de Navidad en los españoles) se va a poder ver Metegol


Metegol, que no sé si será Futbolín en España, es una película de 3D en el que los jugadores de un futbolín de toda la vida cobran vida para ayudar a Amadeo a salvar el pueblo. Y hasta aquí puedo leer. La dirige Campanella (el de El secreto de sus ojos) que, por motivos obvios, no era de mi promoción. Pero sí lo era quién va a aparecer como jefe de producción en los títulos de crédito, Javi, que también se licenció conmigo. Javi, junto con Marta, (que también era de mi clase), un día me escribieron para decirme "nos mudamos a Buenos Aires" y aquí se presentaron con un motivo: trabajar en esta película. Y ya está hecha. Y Javi ya está en Madrid trabajando para la siguiente. Lo que para mí viene siendo otro ejemplo de crack.

Para los que veáis el informativo de Antena 3, generalmente el de las 21 horas, además de a Matías Prats, de vez en cuando podéis ver a esta rubia:


Bea empezó a mi vera Periodismo y en segundo decidió dar un giro a Audiovisual tras venir emocionada del rodaje de una película. Desde que terminamos está en Antena 3, nadie empieza por el tejado pero desde entonces ha ido ascendiendo hasta tener un puesto fijo en Sociedad. Lo mismo hace directos desde La Casa del Libro, que desde Tráfico o desde un teatro. Y lo mejor de ser su amiga es que lo mismo te cuenta que ha estado con Vaquerizo haciendo el canelo a que necesita que le acompañes a una premier de alguna película de moda. Lo que para mi viene siendo un ejemplo más de crack.

Si alguno de vosotros sois fieles a la radio este verano podréis escuchar a partir de las 6 am una sintonía y una presentación similar a esta:

Y ese tal Aimar Bretos que tiene una voz que enamora a cualquiera también era de mi clase. No se le veía mucho el pelo porque desde primero tenía que ir a trabajar. A la radio. Y desde entonces le he escuchado allá donde he estado a través de podcast o fonotecas locutando boletines, noticias y reportajes. Este verano estará al frente de Hoy por Hoy de Cadena Ser, uno de los programas más escuchados de la radio española.  Yo sabía que algún día iba a llegar este momento pero, sinceramene, ha llegado mucho antes de lo que esperaba. Aimar, el cuarto ejemplo de crack.

Para los cultos lectores del diario económico Expansión y para los freaks que solemos ver la rueda de prensa del Consejo de Ministros, hay muchas probabilidades de ver o leer a Calixto Rivero.


Calixto era de mi clase y era de los que apuntaba maneras desde el día dos. Sabía de Economía (cosa que yo no entendía, ni entiendo) y a eso se dedico durante los cuatro años. Al salir le abrieron la puerta de Expansión y de ahí no se ha ido todavía. Hace dos años me llamó porque estaba en Buenos Aires para una cumbre, tomé un café con él y me parecía estar con un ministro. Hace uno comimos juntos en Madrid y encima corroboré que además de seguir siendo listísimo y súper trabajador, sigue con la misma humildad de siempre. Lo que para mí viene siendo otro ejemplo de crack.

Podría hacer este post inmenso. En mi clase hay gente que actualmente ya ha publicado un libro, otros que están a punto de convertirse en doctores, otros que escriben discursos para políticos, otros que trabajan en grandes empresas de moda, de consultoría o en la Unión Europea. Hay quién está en medios de comunicación locales, provinciales o nacionales y quienes se han casado y ya esperan su primer hijo. O su segundo. Algunos viven en África, otros en Europa y otros lo hacemos en Latinoamérica. Y otros tantos, que no somos la generación de oro, están esperando una oportunidad para demostrar lo que valen. Que es mucho.

Porque este post no es más que para demostrar que con trabajo, dedicación y pasión, todos, independientemente de "la que esté cayendo", podemos conseguir hacer lo que más nos gusta.

Y a las pruebas me remito.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Ines!!!! Q fuerte!!! Llevas mucha razon, con mi promoción pasa lo mismo!!! Hay gente muy grande abriéndose camino en sus sectores correspondientes! Luzu no se si término contigo pero desde luego, empezó conmigo!!!! Jajajja
Un beso enorme desde los madriles!

Inés Royo Oyaga dijo...

Gracias, Ángela.
Un besazo!
INES